La Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) suspendió las actividades presenciales en el campus central, luego de que un grupo de encapuchados cerrara los accesos desde la noche del martes, lo que provocó la paralización de las labores académicas y administrativas.
El cierre obligó a las autoridades universitarias a suspender la presencialidad mientras se evalúan las condiciones para retomar las actividades. La situación también generó afectaciones en la movilidad en sectores cercanos, particularmente en la avenida Petapa y áreas aledañas, donde el bloqueo de los accesos impactó la circulación vehicular desde primeras horas.
Según reportes, los encapuchados colocaron mantas y bloquearon distintos ingresos del campus central, lo que coincidió con la sesión del Consejo Superior Universitario (CSU) presidido por Walter Mazariegos, que tenía previsto conocer resultados relacionados con la integración de cuerpos electorales dentro de la universidad.
El proceso ha sido cuestionado por sectores estudiantiles y docentes que ponen en duda la legitimidad de los cuerpos electorales y del propio CSU, señalando que algunos integrantes continúan en funciones pese a que sus periodos ya habrían vencido, lo que ha intensificado la tensión dentro de la universidad.
El episodio se suma a una serie de conflictos que han marcado a la USAC en los últimos años, cuando los cierres del campus y las protestas se han convertido en mecanismos recurrentes de presión política, afectando directamente la continuidad académica y administrativa de la principal universidad pública del país.
La nueva suspensión vuelve a evidenciar la fragilidad institucional de la USAC, mientras el Gobierno permanece al margen de una crisis prolongada que impacta a miles de estudiantes, en un contexto donde la ausencia de mediación o iniciativas claras para contribuir a la normalización universitaria refuerza la percepción de falta de liderazgo ante conflictos que afectan directamente al sistema educativo público.

