Semilla se divide y llega fragmentado al ciclo electoral rumbo a 2027

El partido oficialista de Guatemala, el Movimiento Semilla, enfrenta una fractura interna que redefine su papel político de cara al próximo ciclo electoral, con sus diputados divididos en dos bloques que impulsan estrategias distintas tras la cancelación definitiva de la agrupación.

La ruptura tiene como punto de inflexión la decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que oficializó la cancelación del partido el 27 de marzo de 2026, una medida que aceleró la reorganización interna y forzó a sus integrantes a redefinir su futuro político. A partir de ese momento, los 23 diputados que Semilla llevó al Congreso comenzaron a operar en dos carriles distintos.

Por un lado, una mayoría optó por construir una nueva plataforma. Catorce de los 23 diputados decidieron impulsar el partido Raíces, un proyecto que se presenta como continuidad del ideario original de Semilla. El comité proformación celebró su primera asamblea en mayo de 2025 y ya reporta más de 20,700 firmas de adhesión ante el TSE, superando el umbral requerido para avanzar en su constitución formal.

Desde el punto de vista ideológico, Raíces se define como una organización socialdemócrata, alineada con los principios del oficialismo, y es liderada por Samuel Pérez junto a Andrea Reyes, quienes encabezan la construcción del nuevo proyecto político.

En paralelo, otro bloque decidió mantenerse dentro de la estructura original. Ocho diputados continúan defendiendo la vigencia de Semilla por la vía legal, entre ellos Raúl Barrera, Victoria Godoy Palala, Duvalier Castañón, Brenda Mejía, Alma Luz Guerrero, Luis Ventura y José Carlos Sanabria, quienes promueven una acción de amparo ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para revertir la cancelación y recuperar el registro partidario.

La división, que se ha gestado durante más de un año, ya es visible en la dinámica legislativa. Las diferencias se reflejan en votaciones del pleno y en la relación con el Ejecutivo, evidenciando un oficialismo que, aunque mantiene respaldo general al gobierno, ya no actúa como un bloque cohesionado.

La relación con el presidente también muestra matices: ya se manifiesta un desgaste en la comunicación entre Samuel Pérez —secretario general de Raíces y exlíder del bloque oficialista— y la Presidencia. Aunque se insiste en que el vínculo no se ha roto por completo, los hechos reflejan una relación cada vez más distante.

El resultado es un oficialismo fragmentado que llega al año preelectoral sin mayoría propia y con proyectos paralelos en marcha. El bloque de Semilla espera una resolución de la CSJ antes de junio o julio, mientras Raíces, con más de 20,700 firmas depositadas ante el TSE, avanza hacia sus primeras asambleas territoriales con la vista puesta en los comicios de 2027.

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