La precandidata a la rectoría de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), Hada Alvarado, pidió al Consejo Superior Universitario (CSU) que acredite a los electores que integrarán el Cuerpo Electoral Universitario, encargado de elegir al próximo rector de la universidad pública.
Alvarado, integrante del movimiento Usac-DIRE, afirmó que sectores opositores a la actual administración universitaria lograron integrar 21 cuerpos electorales en la primera fase del proceso, por lo que solicitó que el CSU reconozca los resultados y permita la acreditación de los electores.
El Cuerpo Electoral Universitario está integrado por representantes de estudiantes, docentes y profesionales egresados, quienes finalmente votan para designar al rector. Antes de esa fase, el CSU debe validar y acreditar a los electores que participarán en la elección.
La votación final para elegir al nuevo rector está prevista para mayo de 2026, proceso que definirá a la autoridad que sustituirá a Walter Mazariegos para el período 2026-2030.
El proceso se desarrolla en un ambiente de tensiones dentro de la universidad, que desde 2022 ha estado marcado por disputas internas y cuestionamientos a la elección de autoridades universitarias.
En ese contexto, el Gobierno del presidente Bernardo Arévalo ha mantenido una postura de distancia institucional, argumentando respeto a la autonomía universitaria. Sin embargo, sectores académicos y estudiantiles consideran que esa posición ha dejado el proceso sin un respaldo político claro frente a las disputas que rodean la elección.
Más allá del ámbito universitario, la elección del rector tiene relevancia política nacional, ya que la Usac participa en la designación de funcionarios clave del Estado. El rector integra comisiones de postulación que proponen candidatos para magistraturas de la Corte Suprema de Justicia, Cortes de Apelaciones y otros cargos de alto nivel, además de tener influencia en espacios institucionales que inciden en la configuración del sistema judicial.
Por ello, analistas señalan que la elección del rector que asumirá en 2026 podría tener efectos en la configuración institucional de cara a las elecciones generales de 2027, cuando distintos procesos de nombramiento y renovación de autoridades volverán a coincidir con el ciclo político del país.
Mientras tanto, el avance del proceso dependerá de las decisiones del CSU sobre la acreditación de electores, un paso clave para que la elección del nuevo rector pueda realizarse dentro de los plazos previstos.

