Guatemala incorporará tres aeronaves para fortalecer el combate a incendios forestales, con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta durante la temporada seca, cuando aumenta el riesgo de siniestros en distintas regiones del país.
Las aeronaves serán utilizadas para realizar descargas de agua desde el aire y apoyar a las brigadas que trabajan en tierra, especialmente en zonas de difícil acceso donde el combate directo del fuego se vuelve más complejo. La operación estará coordinada con instituciones del sistema de atención a emergencias y con la Fuerza Aérea Guatemalteca, que brindará apoyo logístico en las misiones.
La medida busca reforzar las acciones de prevención y control en un país donde los incendios forestales se intensifican cada año durante la época seca, que normalmente inicia en febrero y se extiende por varias semanas.
Las cifras reflejan la magnitud del problema. En 2025 Guatemala registró más de 1,700 incendios forestales, que afectaron más de 40 mil hectáreas de terreno, según datos oficiales de las autoridades de gestión de desastres.
En lo que va de 2026, las autoridades ya han reportado decenas de incendios controlados y cientos de hectáreas afectadas, lo que confirma que el país continúa enfrentando una temporada de alto riesgo para sus bosques.
Expertos señalan que la mayoría de incendios forestales en Guatemala se originan por quemas agrícolas, negligencia o actividades humanas, aunque las condiciones de sequía y las altas temperaturas facilitan que estos se propaguen rápidamente hacia áreas boscosas.
Con la incorporación de las nuevas aeronaves, las autoridades esperan reducir el tiempo de respuesta ante los focos de incendio y limitar la expansión de las llamas, especialmente en áreas protegidas y regiones con alta cobertura forestal, donde los daños ambientales pueden ser más severos.

