La crisis por la elección de rector en la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) sigue escalando en medio de violencia, ingreso forzado al campus y protestas, mientras el presidente Bernardo Arévalo ordenó a la Policía Nacional Civil (PNC) garantizar la seguridad de los estudiantes y resguardar el orden público.
Los incidentes comenzaron cuando estudiantes intentaron ingresar al campus central y fueron confrontados por grupos encapuchados, lo que derivó en enfrentamientos, lanzamiento de objetos y tensión en los accesos a la universidad. La situación se agravó cuando un grupo utilizó un vehículo para derribar un portón e ingresar por la fuerza, tras varias horas de confrontación.
Posteriormente, estudiantes lograron retirar los obstáculos que mantenían cerrada la universidad desde hacía dos días, permitiendo el ingreso al campus y llamando a la comunidad universitaria a respaldar acciones de resistencia frente a lo que consideran un intento de impedir el proceso electoral y la participación de sectores opositores.
Tras el ingreso, los estudiantes también convocaron a mantenerse dentro del campus y respaldar las acciones organizadas, mientras la tensión continuaba en distintos puntos de la universidad y se denunciaba la presencia de grupos que bloqueaban accesos.
En medio de estos hechos, el presidente Arévalo anunció el despliegue de la PNC para garantizar la seguridad y resguardar el orden público, mientras el Ministerio de Gobernación reiteró que se respetará la autonomía universitaria, pero no se permitirán actos de violencia o intimidación.
La tensión también se trasladó a Antigua Guatemala, donde opositores al rector Walter Mazariegos realizaron manifestaciones en los alrededores del hotel donde se celebrará la elección, denunciando irregularidades y exigiendo garantías de transparencia.
Con enfrentamientos en el campus, ingreso forzado a las instalaciones, protestas en Antigua Guatemala y despliegue policial, la elección de rector de la USAC se desarrolla en uno de los escenarios más tensos de los últimos años, mientras aumentan las denuncias y la incertidumbre sobre el desarrollo del proceso electoral.

