Según información de República, el viceministro de Integración y Comercio Exterior, Héctor José Marroquín, habría presentado su renuncia al cargo, en un movimiento que representa una baja dentro del equipo económico del gobierno de Bernardo Arévalo en un momento marcado por alta volatilidad internacional.
De acuerdo con información que ha trascendido, la salida ya habría sido comunicada internamente por la ministra Gabriela García, aunque aún se espera una confirmación oficial. Hasta ahora, no se han detallado las razones de la dimisión.
Más allá del relevo individual, el momento en que ocurre resulta particularmente sensible. La eventual salida de un funcionario clave en el área de comercio exterior e integración económica se da en un escenario global caracterizado por la incertidumbre en los mercados, tensiones geopolíticas y presiones sobre los precios energéticos, factores que impactan directamente en la estabilidad económica de países como Guatemala.
En ese contexto, la solidez y continuidad en la toma de decisiones económicas adquiere un peso central, especialmente en áreas vinculadas a comercio, inversión y competitividad. La rotación en cargos estratégicos puede generar ruido en la conducción de la política económica, en un momento en que se requiere claridad en las señales hacia el sector productivo y los socios comerciales.
Marroquín es un perfil técnico con experiencia en comercio exterior, integración económica y negociación internacional, con participación en espacios de diálogo con Estados Unidos, particularmente en temas de facilitación comercial, cadenas de suministro e inversión. Su rol dentro del Ministerio de Economía lo posicionaba como un interlocutor clave en la relación económica bilateral, en un momento en que el país busca fortalecer su inserción en mercados internacionales.
La posible salida se produce en una etapa en la que el gobierno de Arévalo enfrenta el desafío de consolidar su equipo económico y transmitir certidumbre, tanto a nivel interno como frente a un entorno internacional cada vez más impredecible.

