La falta de acreditación de la mayoría de electores para la elección de rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) ha abierto un escenario de incertidumbre sobre la posible reelección de Walter Mazariegos, en medio de procesos judiciales y cuestionamientos sobre la transparencia del proceso.
De acuerdo con datos citados por Prensa Libre, de 34 cuerpos electorales que representan a 170 personas con derecho a voto, solo 40 electores han sido acreditados para participar en la elección prevista para el 8 de abril.
Sin embargo, de esos 40 electores acreditados, 30 serían afines a Mazariegos, provenientes principalmente de cuerpos electorales de estudiantes y docentes de las facultades de Derecho y Humanidades, así como egresados de Humanidades e Ingeniería, lo que, en el escenario actual, le daría ventaja.
No obstante, el 76.4% de electores aún no ha sido acreditado, y muchos de ellos pertenecen a sectores opositores que ganaron las elecciones primarias internas de la Usac, donde se perfilaba un cambio en la rectoría. Esta situación ha generado cuestionamientos, ya que estos grupos han denunciado obstáculos legales y discrecionalidad en el proceso de acreditación.
El contexto judicial añade mayor incertidumbre. La Sala Quinta del Tribunal de lo Contencioso Administrativo dio trámite a amparos contra el Consejo Superior Universitario (CSU) presentados por cuerpos electorales que buscan participar en la elección, y otorgó 48 horas al CSU para remitir los antecedentes del caso antes de resolver.
Las acciones legales surgieron luego de que el CSU suspendiera la acreditación de algunos cuerpos electorales tras recursos de revocatoria por supuestas irregularidades, decisión que ha sido cuestionada por sectores universitarios que consideran que la exclusión podría incidir directamente en el resultado de la elección.
El proceso revive tensiones similares a las de 2022, cuando la elección de Mazariegos también estuvo marcada por impugnaciones y protestas internas, lo que vuelve a situar a la Usac en el centro de la disputa judicial y política.
Con la mayoría de electores aún sin acreditación y resoluciones judiciales pendientes, la elección del rector permanece abierta, en un proceso que podría definir tanto la continuidad de Walter Mazariegos como la legitimidad del proceso universitario.

