El presidente Bernardo Arévalo aprobó exonerar Q629 mil en multas e intereses del Impuesto Sobre la Renta (ISR) a la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), una decisión firmada en diciembre de 2025 tras una solicitud presentada por la propia casa de estudios superiores, según documentos divulgados recientemente.
La información, revelada por el medio eP Investiga, indica que la exoneración fue autorizada directamente por el mandatario luego de que la universidad solicitara el perdón del pago de recargos tributarios acumulados. El documento que respalda la decisión fue compartido por el diputado José Chic, quien dio a conocer los detalles del beneficio fiscal otorgado a la universidad estatal.
La decisión surge en un momento particularmente sensible para la USAC, marcada por la elección del rector, denuncias de exclusión de cuerpos electorales y cuestionamientos a la gobernanza universitaria, lo que ha generado mayor atención política sobre cualquier acción del Ejecutivo vinculada a la institución. Este contexto ha intensificado las críticas y ha convertido la exoneración en un nuevo elemento dentro del debate público sobre la relación entre el Gobierno y la universidad estatal.
Aunque el monto exonerado no representa una cifra significativa dentro del presupuesto estatal, la medida ha generado cuestionamientos políticos debido al momento en que fue otorgada y a la situación interna de la USAC, que atraviesa una de las crisis institucionales más profundas de los últimos años.
El caso también reabre el debate sobre el uso de facultades presidenciales para exonerar recargos tributarios a entidades públicas, especialmente cuando estas decisiones coinciden con procesos políticos sensibles. La medida, aunque legal, ha sido interpretada por sectores críticos como una señal política, mientras otros la defienden como una acción administrativa habitual.
La exoneración se suma así a una semana marcada por la tensión en torno a la USAC, donde la elección del rector, la exclusión de electores y el despliegue de seguridad en Antigua Guatemala han colocado a la universidad pública nuevamente en el centro del debate político nacional.

