El presidente Bernardo Arévalo aseguró que su gobierno no detendrá la construcción de la cárcel de máxima seguridad “El Triunfo”, luego de que una sala de apelaciones ordenara la suspensión provisional del proyecto tras un recurso legal presentado por vecinos del área en Izabal.
El mandatario defendió la obra y afirmó que la oposición responde a intereses criminales. “Siempre hemos sabido que las redes del narcotráfico local se iban a oponer”, señaló, al tiempo que advirtió que estas estructuras buscarían obstaculizar la instalación de fuerzas de seguridad en la zona.
Arévalo fue más directo al reiterar que el proyecto continuará. “Que no se equivoquen: no vamos a detenernos. La seguridad de las y los guatemaltecos no es negociable”, expresó en sus canales oficiales tras conocerse la resolución judicial.
La decisión judicial provino de la Sala Mixta de la Corte de Apelaciones de Izabal, constituida como tribunal de amparo, que ordenó la suspensión inmediata de la construcción luego de un recurso presentado por residentes del área donde se edifica el penal.
El proyecto “El Triunfo” forma parte de la estrategia del Gobierno para fortalecer el control del sistema penitenciario y aislar a reos de alta peligrosidad, en medio de una crisis carcelaria marcada por hacinamiento, fugas y control de estructuras criminales dentro de los centros de detención.
La postura del Ejecutivo abre un nuevo pulso entre el Gobierno y decisiones judiciales, mientras el proyecto de la cárcel se convierte en una de las principales apuestas de seguridad de la administración Arévalo.

