El presidente Bernardo Arévalo abrió la semana política con una conferencia de prensa en la que abordó la crisis en la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), tensiones dentro del oficialismo y la recta final del proceso para la elección del próximo Fiscal General. La intervención del mandatario marcó un arranque de semana con varios frentes abiertos que anticipan una agenda política intensa en los próximos días.
El mandatario centró parte de su mensaje en la elección de rector de la USAC, al pedir a la nueva Corte de Constitucionalidad (CC) resolver las acciones legales vinculadas al proceso. Arévalo subrayó la necesidad de que el máximo tribunal constitucional brinde certeza jurídica ante la conflictividad que rodea la elección universitaria, uno de los principales focos políticos del momento.
En ese contexto, el presidente también negó cualquier afinidad con el actual rector Walter Mazariegos y aclaró que el Ministerio de Cultura y Deportes no solicitó la suspensión de clases en la USAC. Según explicó, lo que se realizó fue una pausa en los trabajos de excavación arqueológica dentro del campus universitario, en medio de la situación que atraviesa la universidad.
Además, Arévalo indicó que las clases continuarán suspendidas hasta que se realicen las elecciones a rector, al señalar que el proceso aún no está concluido, en una declaración que sugiere que el Ejecutivo no considera cerrado el conflicto universitario y mantiene la expectativa de que la situación se defina con la resolución institucional correspondiente.
Otro de los momentos políticos de la conferencia se produjo al referirse al diputado Samuel Pérez, quien había cuestionado la actuación del Ejecutivo. Arévalo respondió con tono irónico, señalando que “evidentemente el diputado Pérez no está bien enterado, bien informado de cuáles son las funciones de la Presidencia y con mucho gusto, cuando él quiera, se las podemos aclarar porque evidentemente hay un problema de información”. Un intercambio que deja ver tensiones dentro del oficialismo.
Consultado sobre el grupo Raíces, el mandatario evitó anticipar escenarios y afirmó que desconoce si se declarará en oposición al oficialismo, reflejando la incertidumbre política que aún persiste dentro del Congreso y los movimientos que podrían redefinir las correlaciones legislativas.
Uno de los puntos más relevantes de la conferencia se produjo al referirse al proceso para la elección del próximo Fiscal General. Arévalo reiteró sus críticas hacia la fiscal general Consuelo Porras, a quien volvió a señalar como “peligrosa para la nación”, descartando su elección si es incluida en nómina por comisión postuladora.
El presidente afirmó que buscará idoneidad, integridad y honradez en el próximo Fiscal General y destacó que estas cualidades están presentes en Marco Antonio Villeda, actual ministro de Gobernación, a quien mencionó como referencia de los atributos que considera necesarios para ser nombrado por su parte, en un proceso que ya entra en su recta final. Asimismo, subrayó que cualquier otro candidato deberá cumplir con esos estándares para ser considerado.
Con estas declaraciones, Arévalo abre la semana política con múltiples temas sobre la mesa: la definición de la CC sobre la USAC, las tensiones dentro del oficialismo y la decisión final sobre el próximo Fiscal General, factores que anticipan días de alta intensidad política.

