El Ejército de Guatemala y la Policía Nacional Civil localizaron un presunto laboratorio clandestino para procesamiento de drogas en el municipio de Ayutla, San Marcos, una de las zonas fronterizas que las autoridades consideran estratégicas para el trasiego de narcóticos hacia México.
El operativo fue desarrollado por fuerzas militares y agentes del Comando de Operaciones Antinarcóticas de la PNC en una vivienda ubicada en el sector de Zanjón San Lorenzo, donde las autoridades encontraron paquetes de presunta cocaína, armas de grueso calibre, cargadores, municiones y equipo utilizado para procesamiento y empaquetado de droga.
De acuerdo con reportes oficiales, dentro del inmueble también fueron hallados recipientes, moldes, pesas digitales, cuchillas y otros instrumentos que presuntamente eran utilizados para manipular y distribuir estupefacientes. Las fuerzas de seguridad reportaron además la captura de al menos siete personas vinculadas con las actividades ilícitas.
Uno de los elementos que más llamó la atención de las autoridades fue el hallazgo de aproximadamente 10 fusiles de grueso calibre, además de decenas de cargadores y abundante munición, evidencia que vuelve a reflejar el nivel de capacidad operativa y armamento que manejan estructuras ligadas al narcotráfico en zonas fronterizas del occidente del país.
El presidente Bernardo Arévalo reaccionó al operativo a través de redes sociales y aseguró que “el crimen organizado se está topando con instituciones que ahora son más fuertes”, destacando además que el laboratorio localizado podría convertirse en uno de los mayores hallazgos de este tipo registrados en Guatemala.
San Marcos forma parte de uno de los corredores históricamente más sensibles para el narcotráfico debido a su cercanía con la frontera mexicana y a las rutas utilizadas por estructuras criminales para movilizar cocaína, armas y dinero ilícito hacia el norte. Durante los últimos meses, las fuerzas de seguridad también reportaron operaciones similares en departamentos como Huehuetenango, Quiché, Petén e Izabal.
El hallazgo ocurre además en un contexto marcado por recientes enfrentamientos armados, capturas de extraditables y operaciones antinarcóticas en distintas regiones del país, mientras el Gobierno intenta proyectar una ofensiva más agresiva contra estructuras criminales vinculadas con tráfico internacional de drogas.

