El presidente Bernardo Arévalo encabezó este lunes una reunión de alto nivel en la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) para evaluar los posibles efectos de la tormenta tropical Cristina, fenómeno que mantiene en alerta a las autoridades debido al incremento de lluvias, crecidas de ríos, inundaciones y deslizamientos que podría provocar en distintas regiones del país durante los próximos días.
Durante la reunión, el mandatario supervisó los preparativos institucionales y las capacidades de respuesta del Sistema Conred, mientras las autoridades meteorológicas mantienen vigilancia permanente sobre la evolución del fenómeno. De acuerdo con los pronósticos del Insivumeh, la tormenta podría favorecer un aumento gradual de las precipitaciones desde el sur hacia el centro del país, con los mayores acumulados previstos entre miércoles y jueves.
La Conred mantiene vigente la alerta anaranjada institucional, una medida que permite fortalecer la coordinación entre gobernadores departamentales, municipalidades, cuerpos de socorro y entidades de seguridad para responder de manera más rápida ante cualquier emergencia. Las autoridades advirtieron que departamentos como Huehuetenango, San Marcos, Quetzaltenango, Escuintla y Quiché figuran entre los más vulnerables debido a los altos acumulados de lluvia registrados en los últimos días.
Paralelamente, el Benemérito Cuerpo Voluntario de Bomberos informó que permanece en Alerta Institucional Anaranjada, con personal, unidades de emergencia y equipo especializado desplegados y en apresto operacional en todo el país. La institución indicó que ha reforzado sus protocolos para responder a incidentes derivados de lluvias intensas, inundaciones, deslizamientos de tierra, derrumbes y crecidas repentinas de ríos.
Los socorristas también emitieron una serie de recomendaciones preventivas para la población. Entre ellas destacan evitar cruzar ríos o corrientes crecidas, revisar drenajes y techos de viviendas, asegurar objetos que puedan ser desplazados por fuertes vientos, preparar la denominada mochila de las 72 horas y mantenerse atentos únicamente a la información difundida por canales oficiales. Asimismo, las autoridades pidieron extremar precauciones en las costas del Pacífico debido al incremento del oleaje asociado a la circulación de la tormenta.
La activación de los protocolos de emergencia refleja la preocupación de las autoridades por evitar que la tormenta Cristina se traduzca en una crisis humanitaria similar a las registradas durante eventos meteorológicos anteriores. Aunque el sistema no impactaría directamente el territorio nacional, su influencia ya está generando un aumento de humedad y lluvias sobre Guatemala, por lo que el Gobierno ha optado por reforzar las medidas de prevención antes de que las condiciones climáticas se deterioren.
La preocupación de las autoridades guatemaltecas también se alimenta de lo que ya ocurre en países vecinos. En El Salvador, donde los efectos de Cristina ya se sienten con mayor intensidad, al menos 30 personas fueron evacuadas de la comunidad Boca Poza, en el cantón Cangrejera, distrito de La Libertad Costa, debido a inundaciones provocadas por el fuerte oleaje asociado a la tormenta. Las autoridades salvadoreñas también activaron la alerta naranja a nivel nacional, suspendieron las clases presenciales y pusieron en marcha albergues y operativos de emergencia ante el riesgo de nuevas inundaciones, deslizamientos y crecidas de ríos en las próximas horas.

