Las fuerzas de seguridad de Guatemala asestaron un nuevo golpe al narcotráfico con la erradicación de 87,800 plantas de marihuana en Petén, una de las cifras más altas reportadas en operativos recientes, aunque focalizada en un punto específico del país.
El operativo fue ejecutado de forma conjunta por la Policía Nacional Civil (PNC) y el Ejército en el municipio de Las Cruces, donde los cultivos fueron localizados, arrancados e incinerados en áreas de difícil acceso, lo que refleja la complejidad de estas intervenciones.
El dato adquiere mayor dimensión al compararse con el comportamiento anual. En 2025 se erradicaron más de 2.6 millones de plantas de marihuana en diferentes puntos del país, especialmente en Petén, donde históricamente se han identificado áreas utilizadas para el cultivo de estupefacientes.
En términos económicos, las acciones contra el narcotráfico durante el último año dejaron incautaciones valoradas en más de Q2,064 millones, lo que confirma el peso financiero de estas estructuras ilícitas.
Los decomisos también reflejan la diversidad del mercado. Se reportaron cerca de 9,850 kilogramos de cocaína y más de 1,400 kilos de marihuana incautados, además de drogas sintéticas, lo que muestra un panorama amplio del tráfico en el país.
El enfoque territorial es determinante. Petén concentra una parte importante de estos operativos debido a su extensión, su condición fronteriza y sus características geográficas, factores que facilitan tanto el cultivo como el tránsito de drogas.
Las autoridades sostienen que la erradicación debilita las finanzas del crimen organizado; sin embargo, la recurrencia de cifras elevadas en zonas específicas evidencia que el problema se mantiene activo y focalizado, con redes que continúan operando pese a los golpes operativos.
En ese contexto, las cifras, aunque relevantes en términos operativos, también reflejan la capacidad de reconfiguración del narcotráfico, que persiste en mantener áreas de cultivo activas pese a la presión estatal.

