La recta final del proceso para elegir fiscal general comenzó a perfilar posturas claras entre aspirantes, mientras la relación de algunos candidatos con el presidente Bernardo Arévalo se convierte en uno de los elementos centrales del debate, especialmente en torno a la independencia del próximo jefe del Ministerio Público (MP).
Entre los aspirantes destaca Marco Antonio Villeda, actual ministro de Gobernación y funcionario cercano al presidente Bernardo Arévalo, cuya candidatura ha generado atención precisamente por su vínculo directo con el Ejecutivo. Durante su entrevista, el funcionario reconoció esa relación, aunque aseguró que su eventual gestión como fiscal general sería independiente.
Villeda afirmó que, de asumir el cargo, su lealtad estaría únicamente con la Constitución y con las víctimas del delito, al señalar que no podría responder a ningún otro interés. Además, indicó que respeta al presidente Bernardo Arévalo y actualmente trabaja con él, pero subrayó que, de ser electo, deberá aplicar el principio de “ingratitud”, al considerar que la naturaleza del cargo exige actuar con independencia incluso frente a quienes lo respaldaron.
El aspirante también sostuvo que la persecución penal debe basarse en evidencia, y no en motivaciones políticas, al tiempo que planteó la necesidad de modernizar el Ministerio Público y fortalecer la investigación criminal, como parte de una reforma integral de la institución.
En medio de este proceso, la elección del fiscal general también ha despertado atención internacional, particularmente de Estados Unidos. Un editorial reciente señala que dos senadores estadounidenses advirtieron que la designación del próximo jefe del Ministerio Público será determinante para el combate al crimen organizado y la corrupción en Guatemala.
El proceso avanza mientras la Comisión de Postulación continúa con las entrevistas a los aspirantes, previo a la integración de la nómina final que será enviada al Ejecutivo alrededor del 17 de abril.
La cercanía política, la independencia institucional y la atención internacional se perfilan así como factores clave en la elección del próximo fiscal general, en un momento considerado decisivo para el rumbo del sistema de justicia guatemalteco.

