El Congreso de la República juramentó a los magistrados que integrarán la novena magistratura de la Corte de Constitucionalidad (CC) para el período 2026-2031, en una renovación clave para el sistema institucional guatemalteco en un momento marcado por tensiones políticas y cuestionamientos sobre la independencia judicial.
Los magistrados titulares juramentados son Gladys Anabella Morfín Mansilla, Astrid Lemus, Roberto Molina Barreto, Dina Ochoa y Julia Rivera, designados por las distintas instancias que, según la Constitución, participan en la integración del máximo tribunal constitucional del país. También fueron juramentados los magistrados suplentes Luis Bermejo, Magdalena Jocholá, Luis Rosales, José Aguirre y Claudia Paniagua, quienes completan la integración de la nueva magistratura.
La juramentación se realizó en medio de acciones legales que buscaban frenar la toma de posesión de algunos magistrados, reflejando el clima de controversia que ha rodeado el proceso. Entre estas acciones figuran los amparos presentados por los abogados Diego Sagastume y Ricardo Sagastume, quienes intentaron impedir la juramentación de Astrid Lemus, argumentando declaraciones que habría realizado ante la Organización de Estados Americanos (OEA).
A estas acciones se sumaron varios amparos promovidos por el abogado Marco Vinicio Mejía, con los que buscó evitar la juramentación de Julia Rivera. En uno de ellos cuestionó los vínculos de Rivera con Julio Cordón, actual secretario general de la Universidad de San Carlos de Guatemala, mientras que en otro planteó dudas sobre la legitimidad del Consejo Superior Universitario (CSU), señalando que varios de sus integrantes continúan en funciones con cargos vencidos.
El señalamiento tomó mayor relevancia debido a que Rivera es exesposa de Cordón, situación que fue cuestionada como un posible tráfico de influencias en su elección como magistrada titular. Sin embargo, ambos amparos fueron rechazados por Salas de Apelaciones, que consideraron que las solicitudes carecían de definitividad, permitiendo así que la juramentación continuara sin impedimentos.
En declaraciones a la prensa, Gladys Anabella Morfín Mansilla, quien será la primera en presidir la nueva magistratura, evitó pronunciarse sobre los amparos que intentaron frenar la toma de posesión, y se limitó a señalar que se espera que la nueva Corte de Constitucionalidad “cumpla con la Constitución”.
La instalación de la novena magistratura de la CC se produce en un momento especialmente sensible, con decisiones pendientes que podrían influir en el equilibrio entre poderes del Estado, procesos electorales y conflictos constitucionales, lo que convierte esta renovación en uno de los movimientos institucionales más relevantes del actual ciclo político en Guatemala.

