El Gobierno de Estados Unidos elevó este domingo el tono de su respaldo al presidente boliviano Rodrigo Paz frente a la creciente crisis política y social que atraviesa Bolivia. A través de una publicación en X de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, la Casa Blanca condenó lo que calificó como “acciones destinadas a desestabilizar” al gobierno boliviano y advirtió que los bloqueos ya provocan una “crisis humanitaria” por la escasez de medicamentos, alimentos y combustible.
“Condenamos todas las acciones destinadas a desestabilizar al gobierno democráticamente elegido de Rodrigo Paz Pereira”, señaló el mensaje difundido por Washington, en uno de los pronunciamientos más directos de Estados Unidos sobre la situación boliviana desde el inicio de las protestas.
La reacción estadounidense coincide con una escalada visible de tensión en el terreno. Este lunes, la denominada “marcha evista” ingresó a La Paz mientras el Gobierno boliviano denunció que algunos grupos vinculados a las movilizaciones “pasaron al uso de las armas”. Las autoridades reforzaron la presencia policial y militar alrededor de la Plaza Murillo y otros puntos estratégicos de la capital, tras reportes sobre supuestos movimientos de explosivos y armamento en medio de las protestas.
En paralelo, sectores afines a Evo Morales ocuparon de forma pacífica un puesto de control de Umopar en Villa Tunari, Cochabamba, y advirtieron sobre nuevas tomas de instituciones públicas. Los grupos movilizados mantienen bloqueos en distintas rutas del país y sostienen que protestan contra las políticas económicas del Ejecutivo y la orden de captura emitida contra el exmandatario.
El endurecimiento del mensaje estadounidense refleja la creciente preocupación internacional por el deterioro interno en Bolivia. Sectores empresariales y productivos ya alertan sobre pérdidas millonarias y riesgos de desabastecimiento, mientras la presión política sobre el gobierno de Rodrigo Paz continúa aumentando en medio de una de las crisis más delicadas desde su llegada al poder.

