Washington impulsa nueva carta opositora en Venezuela

Estados Unidos respalda el surgimiento de una nueva figura opositora para impulsar las negociaciones sobre la transición política en Venezuela, en una maniobra que algunos analistas interpretan como un intento de ampliar los interlocutores del proceso más allá de María Corina Machado, quien hasta ahora había concentrado gran parte del liderazgo opositor. La protagonista de este movimiento es Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, quien regresó este 18 de junio a Caracas después de ocho años en el exilio.

La dirigente de Primero Justicia arribó al Aeropuerto Internacional de Maiquetía en un vuelo de American Airlines y anunció que sostendría reuniones con el encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, y posteriormente con el presidente de la Asamblea Nacional de mayoría chavista, Jorge Rodríguez. Entre los temas centrales de la agenda figura la construcción de acuerdos para fortalecer las instituciones democráticas y avanzar en la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) que goce de mayor credibilidad y confianza pública.

A su llegada, Figuera afirmó que regresaba por invitación del Departamento de Estado estadounidense para asumir una agenda orientada a generar consensos en torno a condiciones electorales y garantías de participación política. La dirigente insistió en la necesidad de contar con un “CNE creíble, fortalecido y transparente”, capaz de ofrecer confianza a todos los sectores políticos que aspiren a participar en futuros procesos electorales.

El retorno de Figuera se produce en un momento clave para el futuro político venezolano. Horas después de su llegada, sostuvo un encuentro con Jorge Rodríguez, en lo que representó el primer acercamiento público entre representantes del chavismo y sectores de la oposición en varios años. Ambas partes acordaron la creación de una mesa técnica y política para discutir mecanismos orientados al fortalecimiento institucional y la consolidación de una eventual transición democrática.

La iniciativa ha despertado especial atención porque coincide con una etapa en la que María Corina Machado continúa siendo una de las figuras con mayor respaldo dentro de la oposición. Sin embargo, el regreso de Figuera y el respaldo explícito de Washington han alimentado interpretaciones sobre un posible intento de abrir una vía paralela de negociación con sectores distintos a los que encabeza Machado.

Para algunos analistas, el movimiento refleja la intención de Estados Unidos de diversificar los interlocutores de la transición y evitar que el proceso dependa exclusivamente de una sola figura política. Para otros, representa una reconfiguración del liderazgo opositor en un momento decisivo para el futuro institucional del país. Lo cierto es que el regreso de Figuera introduce un nuevo actor en una negociación que busca reformas electorales, garantías políticas y una eventual ruta hacia elecciones competitivas en Venezuela.

Compartir

Leer más

Recomendado