Asociaciones de veteranos militares, expatrulleros de Autodefensa Civil y viudas anunciaron manifestaciones a nivel nacional de carácter indefinido a partir del martes 28 de abril de 2026, en una nueva medida de presión dirigida al Congreso y al Ejecutivo.
La convocatoria contempla presencia en múltiples puntos estratégicos del país. Los manifestantes prevén concentraciones y bloqueos en departamentos como Petén, Izabal, Zacapa, Alta Verapaz, Chiquimula, Suchitepéquez, Retalhuleu, Quetzaltenango, San Marcos y Huehuetenango, lo que anticipa un impacto amplio en la movilidad nacional.
Entre los puntos señalados figuran rutas clave como La Ruidosa, El Rancho, Sanarate, el cruce de San Julián en Cobán, así como tramos en Cocales, Mazatenango, Retalhuleu y Quetzaltenango, además de accesos en el occidente del país, configurando una red de posibles bloqueos en carreteras principales.
La medida responde a la falta de avances legislativos. Los veteranos exigen la aprobación de iniciativas de ley como la 6416, 6570 y 6630, vinculadas a beneficios y compensaciones para estos sectores, que han sido impulsadas en distintos momentos sin concretarse.
En su pronunciamiento, las organizaciones justificaron la protesta en el marco legal vigente. Invocaron el derecho de manifestación establecido en la Constitución, al tiempo que solicitaron a las autoridades garantizar la seguridad durante las movilizaciones.
La dimensión de la convocatoria anticipa un escenario de presión sostenida. Las manifestaciones han sido planteadas como indefinidas, lo que podría derivar en interrupciones prolongadas en rutas estratégicas y en la actividad económica si se concretan.
Hasta el momento, las autoridades de seguridad no han emitido una postura oficial, lo que mantiene la atención sobre la respuesta institucional ante una jornada que podría escalar en alcance y duración a partir de la fecha anunciada.

