Donald Trump elevó este martes nuevamente la presión sobre Irán al publicar una imagen en la que declara simbólicamente el estrecho de Ormuz como “nuevo territorio de Estados Unidos”, en plena disputa con Teherán por el control y la navegación de una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. La publicación apareció en Truth Social y supone un nuevo paso en la retórica territorial utilizada por el mandatario estadounidense.
La imagen difundida por Trump muestra el estrecho acompañado de una bandera estadounidense y la frase que lo presenta como territorio de Estados Unidos. No se trata de una anexión con efectos jurídicos ni de una declaración reconocida por el derecho internacional, sino de un mensaje político que adquiere especial relevancia por producirse cuando Washington y Teherán mantienen posiciones completamente enfrentadas sobre quién controla efectivamente el paso marítimo.
Trump afirmó también este martes que el estrecho de Ormuz está abierto y operando y que las minas navales han sido retiradas o detonadas por las fuerzas estadounidenses. Irán sostiene exactamente lo contrario: su principal negociador, Mohammad Baqer Qalibaf, aseguró que el paso continuará cerrado mientras Washington no cumpla las condiciones establecidas en el acuerdo provisional firmado en junio.
El enfrentamiento llega además después de que expirara el lunes el plazo de 60 días establecido para alcanzar un acuerdo más amplio entre ambos países. Trump aseguró que no existen conversaciones en curso ni nuevas negociaciones programadas con Irán y descartó prolongar el entendimiento en las actuales condiciones. Teherán, aunque afirma mantener abierta la posibilidad del diálogo, ha advertido que adopta una posición militar más ofensiva ante el bloqueo diplomático.
La situación sobre el terreno continúa lejos de la normalidad que describe Washington. Los datos preliminares muestran que el tránsito de embarcaciones sigue siendo extremadamente reducido y este martes se reportó que un buque fue alcanzado por un proyectil desconocido mientras atravesaba el estrecho, causando daños en la sala de máquinas y una víctima entre la tripulación. La Guardia Costera de Omán intervino para asistir al resto de los ocupantes.
Ormuz tiene una importancia que trasciende ampliamente el enfrentamiento entre Washington y Teherán. Antes de la guerra, alrededor de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado comercializados mundialmente atravesaba esta vía, lo que convierte cualquier alteración prolongada del tránsito en una amenaza directa para los mercados energéticos. El Brent cerró este martes ligeramente por encima de los 91 dólares por barril, reflejando la persistente incertidumbre sobre el suministro.
La publicación de Trump introduce así un nuevo elemento provocador en un conflicto que vuelve a alejarse de la vía diplomática. Estados Unidos afirma haber garantizado la apertura de Ormuz, Irán sostiene que mantiene cerrado el estrecho y las negociaciones están paralizadas. En ese contexto, presentar simbólicamente la estratégica vía marítima como “territorio estadounidense” refuerza el mensaje de Washington de que pretende garantizar su control efectivo, pero también corre el riesgo de endurecer todavía más una disputa cuyo impacto ya se extiende a la economía mundial.

