El subsidio aprobado por el Congreso comenzará a reflejarse entre 10 y 15 días después de su entrada en vigencia, con una reducción directa en el precio de gasolina y diésel para los consumidores en Guatemala, según el esquema detallado por autoridades económicas.
La medida establece un descuento de Q5 por galón de gasolina (regular y superior) y Q8 por galón de diésel, que se aplicará directamente en el precio final al momento de la compra en las estaciones de servicio.
Con base en precios de referencia en el área metropolitana, la gasolina regular pasaría de aproximadamente Q37.99 a Q32.99, mientras que la superior bajaría de Q38.99 a Q33.99. En el caso del diésel, el precio podría reducirse de Q41.69 a Q33.69 por galón, aunque estos valores pueden variar según la región y el tipo de servicio.
El mecanismo no implica un pago directo al consumidor. El subsidio será trasladado a lo largo de la cadena de comercialización: el Estado reconocerá el monto a los importadores de combustibles, quienes deberán reflejar la rebaja en el precio de venta desde terminales hasta las estaciones.
Para garantizar su aplicación, entidades como el Ministerio de Energía y Minas y la Superintendencia de Administración Tributaria deberán verificar que el descuento se refleje efectivamente en cada etapa de la cadena, incluyendo su registro en facturas.
La medida tendrá una vigencia de 90 días (tres meses) a partir de la publicación del reglamento, periodo durante el cual el subsidio se ajustará si los precios internacionales del petróleo suben o bajan.
El programa será financiado con Q2 mil millones mediante una readecuación presupuestaria, en una estrategia que busca contener el impacto del alza de combustibles sobre el transporte, los alimentos y el costo de vida en general.
El esquema apuesta por un alivio inmediato en el precio en bomba, mientras autoridades monitorean su aplicación y el comportamiento del mercado internacional durante su vigencia.

