El precio de los combustibles en Guatemala acumula un incremento cercano al 30% desde finales de febrero, un aumento que comienza a sentirse con fuerza en el bolsillo de los guatemaltecos justo antes del inicio de la Semana Santa, uno de los períodos de mayor movilidad y consumo del año.
Según el reporte, el encarecimiento está vinculado a la volatilidad del mercado petrolero internacional tras la escalada del conflicto en Medio Oriente, que ha presionado los precios del crudo y trasladado el impacto a países importadores como Guatemala.
En apenas tres semanas, la gasolina superó los Q38 por galón y el diésel rebasó los Q40, cifras que reflejan la rapidez del incremento y que anticipan efectos en transporte, alimentos y servicios durante los días previos a la temporada alta turística.
El impacto se extiende más allá del surtidor. El aumento del combustible eleva los costos de transporte y distribución, lo que termina trasladándose a productos básicos y al gasto cotidiano de los hogares, en un momento en que miles de familias se preparan para desplazamientos y actividades propias de la Semana Santa.
El contexto también coincide con una creciente presión social. Transportistas y distintos sectores han manifestado su preocupación por el incremento sostenido, que ya ha generado protestas y demandas de medidas para contener el impacto económico.
El alza llega en un momento sensible para la economía doméstica. Semana Santa suele implicar mayor movilidad, turismo interno y gasto familiar, por lo que el incremento del combustible amenaza con encarecer viajes, transporte público y productos de consumo en una de las temporadas más activas del año.
Pese al impacto creciente, aún no se han concretado medidas claras por parte del Gobierno, mientras continúan las discusiones sobre posibles subsidios o mecanismos de contención. La expectativa de una respuesta oficial se mantiene, aunque hasta ahora la acción gubernamental sigue sin materializarse, en un contexto donde el encarecimiento continúa trasladándose directamente al bolsillo de los guatemaltecos.

