El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunirá en la Abadía de Vaux-de-Cernay, en Francia con los cancilleres del G7 para buscar apoyo a la estrategia de Washington en la guerra contra Irán, en un encuentro que se perfila complejo por el escepticismo de varios aliados.
La reunión se produce después de que el presidente Donald Trump criticara públicamente a países aliados por no contribuir militar o diplomáticamente al conflicto, comentarios que, según reportes, podrían dificultar el intento de Rubio por consolidar una posición común dentro del bloque.
El encuentro, previsto cerca de París, abordará además la guerra en Irán, la situación en Ucrania y la seguridad energética, en un contexto marcado por el impacto global del conflicto, incluido el aumento del precio del combustible y la tensión en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
Varios países del G7, entre ellos Francia, Alemania y Reino Unido, han mostrado preferencia por la vía diplomática y cautela frente a la estrategia militar estadounidense, mientras también han expresado molestia por no haber sido consultados antes de las operaciones.
La reunión se perfila así como un intento de Washington por reducir diferencias y consolidar respaldo internacional, en medio de un conflicto que ya tiene implicaciones geopolíticas y energéticas a escala global.

