El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció que a principios de agosto comenzará el proceso de transición democrática en Venezuela, tras el acuerdo alcanzado entre representantes de la Asamblea Nacional elegida en 2015 y el Gobierno interino venezolano para establecer un mecanismo formal de diálogo orientado a la reconciliación política y la reconstrucción institucional del país.
El anuncio fue realizado durante una conferencia de prensa en la Base Aérea Andrews, antes de viajar a Filipinas para participar en la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Rubio explicó que las partes acordaron crear un foro permanente para impulsar las conversaciones de reconciliación e iniciar el proceso de transición política que, según afirmó, “es lo que necesita el pueblo venezolano”.
“Un grupo que representa a la Asamblea Nacional de 2015, la última elegida democráticamente, se reunió con el Gobierno interino y acordó establecer un formato y un foro no solo para las conversaciones de reconciliación, sino también para iniciar el proceso de transición”, declaró el jefe de la diplomacia estadounidense.
Rubio agregó que las primeras conversaciones oficiales comenzarán durante los primeros días de agosto y aseguró que Estados Unidos seguirá involucrado en el proceso. “Creemos que este acuerdo fue recibido en gran medida en Venezuela como una excelente noticia y, sin duda, estaremos muy involucrados en él”, afirmó.
La dirigente venezolana Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional opositora elegida en 2015 y reconocida por Estados Unidos como representante del último Parlamento elegido democráticamente, lidera la delegación opositora. Figuera regresó a Caracas hace aproximadamente un mes tras permanecer ocho años en el exilio, en un movimiento que, según diversas publicaciones, contó con el respaldo de Washington para facilitar las conversaciones políticas y avanzar en la renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Las negociaciones buscarán abordar la reconstrucción institucional, las garantías para la participación política, la reforma del sistema electoral y el establecimiento de condiciones que permitan avanzar hacia una transición democrática. El proceso cuenta con el respaldo de la Administración del presidente Donald Trump y se desarrolla con la participación de representantes del oficialismo y de la oposición.

