El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró este jueves que el régimen de Irán busca insistentemente negociar con Washington para poner fin a la escalada del conflicto, aunque advirtió que Teherán continúa incumpliendo sus compromisos y que “seguirá pagando el precio” mientras prolongue la guerra. Las declaraciones fueron formuladas durante la reunión de ministros de Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), celebrada en Manila, Filipinas.
Rubio afirmó que el Gobierno iraní “suplica todos los días” llegar a un acuerdo con Estados Unidos y sostuvo que los mensajes son enviados a través de terceros países. Sin embargo, aseguró que el principal obstáculo es la falta de cumplimiento por parte de Teherán. “Cada vez que alcanzan un acuerdo, lo rompen o intentan modificarlo”, declaró el jefe de la diplomacia estadounidense, quien insistió en que Washington mantiene abierta la vía diplomática, pero no aceptará negociaciones que no se traduzcan en compromisos verificables.
Las declaraciones se producen en medio de una nueva escalada militar entre ambos países, marcada por los ataques estadounidenses contra objetivos iraníes y las acciones de grupos aliados de Teherán en la región. Rubio advirtió que el costo para Irán aumenta cada día que decide prolongar el conflicto, al tiempo que reiteró que Estados Unidos actuará para proteger sus intereses y los de sus aliados si fracasan los esfuerzos diplomáticos.
El secretario de Estado también volvió a referirse al estrecho de Ormuz, una ruta por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo. Señaló que permitir que Irán controle o limite el paso por ese corredor marítimo sentaría un precedente peligroso para el comercio internacional y la libertad de navegación, además de incrementar la incertidumbre en los mercados energéticos mundiales.
Las advertencias de Washington coinciden con un fuerte repunte en los precios internacionales del petróleo. El crudo Brent se acercó a los 100 dólares por barril tras subir cerca de un 5 %, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó hasta los 90.11 dólares, impulsados por los ataques de los rebeldes hutíes en el Mar Rojo y la creciente preocupación por el suministro energético. La escalada ya comienza a repercutir en economías dependientes de las importaciones de combustibles, entre ellas Guatemala, donde el aumento del petróleo ha elevado la presión sobre los precios internos.
Las declaraciones de Rubio reflejan que, pese al endurecimiento del discurso entre Washington y Teherán, la diplomacia continúa siendo el principal escenario de disputa. No obstante, el intercambio de acusaciones y la continuidad de las operaciones militares evidencian que un eventual acuerdo aún parece distante, mientras la incertidumbre geopolítica sigue condicionando la estabilidad de Medio Oriente y el comportamiento de los mercados internacionales.

