Requisa en El Boquerón deja droga, licor y objetos prohibidos

Una requisa a gran escala en el Centro de Detención Preventiva El Boquerón, en Santa Rosa, dejó al descubierto armas punzocortantes, presunta droga, teléfonos, licor y otros objetos prohibidos que permanecían en poder de los privados de libertad. El operativo se desarrolló entre la noche del domingo y la madrugada de este lunes 17 de agosto.

La intervención estuvo a cargo de unidades del Sistema Penitenciario, la Policía Nacional Civil (PNC) y el Ejército de Guatemala, con apoyo de equipos caninos K-9. Las autoridades indicaron que el objetivo fue recuperar el control de espacios dentro del centro carcelario y localizar artículos cuya posesión no está permitida.

Entre los decomisos destacan 64 objetos punzocortantes, cinco bolsas con presunta marihuana, dos teléfonos celulares, 17 tarjetas para chip, una tarjeta SIM, dos memorias USB y una micro SD. También fueron localizadas dos máquinas para tatuar, tintas, una aguja y una cámara de seguridad, un hallazgo que llama especialmente la atención por tratarse de equipo instalado o utilizado dentro de un recinto que debería permanecer bajo vigilancia estatal.

Las autoridades encontraron además 47 frascos de aguardiente, siete latas de cerveza, una cantimplora con licor y 21 frascos de chocolate con licor. A ello se suman 280 cajetillas de cigarrillos, 264 encendedores, 200 unidades de fuegos pirotécnicos, 12 bocinas y 14 cables eléctricos, entre otros artículos.

La cantidad y diversidad de los objetos decomisados vuelve a poner sobre la mesa un problema que trasciende la realización periódica de requisas: cómo ingresan teléfonos, drogas, licor y otros artículos prohibidos a instalaciones sometidas al control del Sistema Penitenciario. Las autoridades no han informado por ahora si se abrió una investigación específica para determinar responsabilidades por el ingreso de estos objetos.

El operativo en El Boquerón se produce después de una requisa realizada recientemente en Pavoncito, en Fraijanes, donde las fuerzas de seguridad también buscaron armas, estupefacientes y objetos prohibidos. El Sistema Penitenciario ha vinculado estas intervenciones con los esfuerzos para reforzar el control de las cárceles y combatir posibles redes de extorsión que operan desde su interior.

Más allá del volumen de lo incautado, los resultados plantean nuevamente el desafío estructural del sistema carcelario guatemalteco: las requisas permiten retirar ilícitos, pero su impacto será limitado si no se determina y corta la ruta mediante la cual esos objetos ingresan a los centros de detención. El seguimiento de las investigaciones y las eventuales responsabilidades internas será clave para establecer si el operativo se traduce en mayor control penitenciario o queda únicamente como una nueva incautación.

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