Reino Unido y Francia reúnen a más de 40 países para reabrir Ormuz

Reino Unido y Francia encabezarán este martes una reunión telemática con ministros de Defensa de más de 40 países para coordinar una estrategia internacional destinada a reabrir y asegurar el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más sensibles para el comercio energético mundial.

La iniciativa surge en medio de la creciente crisis regional provocada por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, así como por el bloqueo parcial y las continuas amenazas iraníes sobre el paso marítimo.

Según información divulgada por autoridades británicas y francesas, la reunión buscará definir contribuciones militares, despliegues navales y mecanismos de seguridad marítima para una eventual misión multinacional enfocada en garantizar nuevamente el tránsito comercial en la zona.

El objetivo central de la operación sería proteger buques mercantes y restablecer la circulación marítima sin ampliar directamente la guerra contra Irán, en un contexto donde varios países europeos intentan evitar quedar involucrados en una confrontación militar abierta impulsada por Washington.

La convocatoria reúne representantes de Europa, América, Asia, África y Oceanía, mientras gobiernos occidentales observan con preocupación el impacto económico global que podría provocar una interrupción prolongada en Ormuz.

La crisis comenzó a agravarse después de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán y la posterior respuesta de Teherán, que incluyó amenazas sobre el estrecho y ataques contra embarcaciones e infraestructura regional. Desde entonces, el tránsito marítimo permanece fuertemente alterado y cientos de barcos enfrentan retrasos o restricciones operativas.

La Organización Marítima Internacional advirtió recientemente que alrededor de 20 mil marineros y más de 1 mil 500 embarcaciones continúan afectados por la situación en el estrecho, mientras mercados energéticos mantienen preocupación por posibles interrupciones prolongadas en las cadenas globales de suministro.

La reunión internacional ocurre además en vísperas del esperado encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping, una cita observada con atención debido al peso estratégico que la crisis en Ormuz tiene para el comercio internacional y el suministro energético asiático.

El presidente francés Emmanuel Macron aseguró recientemente que la misión impulsada junto al Reino Unido busca facilitar el retorno de la navegación y garantizar la estabilidad marítima regional, aunque insistió en que el objetivo no es abrir un nuevo frente militar.

Mientras tanto, Irán continúa rechazando los esfuerzos militares occidentales para reabrir el estrecho y sostiene que la crisis debe resolverse mediante negociaciones políticas y el levantamiento de sanciones económicas.

La evolución de la crisis en Ormuz comenzó a convertirse en uno de los principales focos de preocupación internacional, debido al riesgo de que cualquier nueva escalada militar afecte directamente el comercio energético, las cadenas globales de suministro y la estabilidad económica mundial.

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