El Real Madrid celebrará elecciones presidenciales el próximo 7 de junio, un proceso poco habitual incluso para uno de los clubes más poderosos del mundo y que vuelve a colocar bajo atención internacional el modelo democrático con el que todavía funcionan algunas instituciones históricas del fútbol español.
Aunque para gran parte del público latinoamericano el Real Madrid suele asociarse únicamente con fichajes millonarios, Champions League y figuras como Mbappé o Vinícius Jr., el club mantiene una estructura distinta a la mayoría de gigantes europeos: no pertenece a un propietario privado ni a un fondo de inversión, sino a sus socios, quienes eligen directamente al presidente.
La elección enfrentará al actual presidente Florentino Pérez, considerado el dirigente más exitoso en la historia reciente del club, contra el empresario energético Enrique Riquelme, conocido en España como el “rey del sol” debido al crecimiento de sus inversiones multimillonarias en energía solar y proyectos renovables.
Desde 2009, Florentino había sido reelegido sin oposición. Bajo su gestión, el Real Madrid conquistó múltiples Champions League, consolidó el proyecto de los “galácticos” y transformó al club en una de las marcas deportivas más valiosas del planeta. Sin embargo, la actual campaña refleja también desgaste interno y críticas de algunos sectores de socios sobre transparencia, acceso a boletos y modelo de gestión.
Riquelme intenta presentarse como una alternativa de renovación institucional y modernización administrativa. El empresario, vinculado al sector energético y de infraestructura, incluso pidió públicamente un debate cara a cara con Florentino Pérez y prometió fichajes internacionales si resulta electo.
Uno de los aspectos que más llama la atención fuera de España son las estrictas reglas para competir por la presidencia madridista. Los estatutos exigen al menos 20 años consecutivos como socio y la capacidad de presentar un aval financiero multimillonario equivalente al 15% del presupuesto anual del club, condiciones que históricamente limitaron la aparición de candidatos alternativos.
Las votaciones se realizarán en Valdebebas y podrán participar más de 90 mil socios habilitados, en una elección que definirá no solo el rumbo deportivo del equipo, sino también decisiones estratégicas relacionadas con fichajes, dirección técnica, expansión comercial y el futuro del renovado estadio Santiago Bernabéu.

