Petróleo pone bajo presión la economía y al Gobierno

El aumento internacional del petróleo comienza a trasladar nuevas presiones a la economía guatemalteca y coloca al Gobierno bajo escrutinio por su capacidad para contener el impacto sobre los combustibles, el transporte y los alimentos. Fitch Ratings advirtió que Guatemala no es inmune al encarecimiento del crudo y deberá prepararse para una mayor inflación importada.

El presidente Bernardo Arévalo reconoció durante su conferencia de prensa semanal que la economía mundial atraviesa un escenario complejo. Sin embargo, defendió la capacidad de resistencia del país y aseguró que el Ejecutivo espera que la economía guatemalteca crezca al menos 4 % durante 2026.

Como respaldo, las autoridades señalan la solidez de las reservas monetarias internacionales, el bajo nivel de deuda en relación con el producto interno bruto y la estabilidad del tipo de cambio. Arévalo también destacó que las calificadoras de riesgo reconocen esas fortalezas, aunque han insistido en que Guatemala debe elevar la inversión pública y mejorar su infraestructura para avanzar hacia el denominado grado de inversión.

El problema inmediato está en los precios. Datos del Banco de Guatemala muestran que la inflación registrada en junio se situó 0.49 puntos porcentuales por encima de la observada en junio de 2025, una señal de que el costo de los bienes y servicios está aumentando con mayor rapidez que hace un año.

Analistas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Rafael Landívar advirtieron que el petróleo continuará presionando los precios y obligará a las autoridades monetarias a vigilar de cerca la inflación importada. Entre las medidas posibles figura mantener o incluso aumentar la tasa de interés líder, una decisión que ayudaría a contener el alza de precios, pero también encarecería los créditos para familias y empresas.

La presión resulta especialmente delicada en un país donde una proporción importante del ingreso familiar se destina a alimentación y transporte. Según el Instituto Nacional de Estadística, en junio de 2026 el poder adquisitivo de un quetzal equivalía aproximadamente a Q0.96 respecto del año base 2024. En términos prácticos, con la misma cantidad de dinero los hogares pueden comprar cerca de 4 % menos que hace dos años.

El Gobierno apuesta por la inversión pública para sostener el crecimiento, pero deberá hacerlo en un contexto en el que el petróleo amenaza con encarecer la canasta básica y limitar el margen de acción del Banco de Guatemala. Si la inflación importada persiste, las tasas podrían permanecer elevadas, el financiamiento se volvería más costoso y la inversión privada perdería impulso, poniendo a prueba la resiliencia económica que hoy defiende el Ejecutivo.

Compartir

Leer más

Recomendado