El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció que su país podría estar siendo “bombardeado” desde Ecuador, tras el hallazgo de un artefacto explosivo en la zona fronteriza, en medio de una creciente tensión bilateral entre ambos países.
Según explicó el mandatario, la bomba habría sido lanzada desde una aeronave y localizada cerca de la frontera, un hecho que —subrayó— no estaría vinculado a grupos armados ilegales que operan en la región. “Hay una bomba tirada desde un avión… hay que investigar bien, pero esto ratifica mi sospecha de que están bombardeándonos desde Ecuador”, afirmó durante un consejo de ministros.
Petro indicó que el caso está bajo investigación para determinar el origen exacto del artefacto y su nivel de riesgo, al tiempo que aseguró que su Gobierno cuenta con información adicional que podría hacer pública. También pidió la intervención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para evitar una escalada del conflicto y reiteró que Colombia no busca un enfrentamiento.
La denuncia se produce en un contexto de deterioro de las relaciones entre Bogotá y Quito, marcado por disputas comerciales y tensiones en materia de seguridad. En los últimos meses, ambos gobiernos han adoptado medidas económicas y políticas que han profundizado el distanciamiento bilateral.
El episodio eleva la preocupación sobre la estabilidad en la frontera, una zona históricamente afectada por la presencia de grupos armados, narcotráfico y operaciones militares, y abre un nuevo foco de tensión regional en un momento de alta sensibilidad política y de seguridad en América Latina.

