Patricia Orantes dejará el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) el próximo 1 de septiembre para retomar su curul en el Congreso, confirmó el Gobierno. Su regreso se produce precisamente cuando comienza el trámite legislativo de la iniciativa 6816, Ley de Aguas, una propuesta trabajada durante más de 15 meses desde la cartera que hasta ahora dirigía.
La coincidencia de tiempos coloca a Orantes directamente en una de las discusiones más sensibles de la agenda legislativa. La iniciativa, integrada por 215 artículos, fue remitida el 11 de agosto a la Comisión de Ambiente y Recursos Naturales, aunque todavía no existe un calendario definido para su análisis. Entre sus principales disposiciones figura la creación de una Superintendencia Nacional del Agua, encargada de administrar licencias, cánones y un sistema nacional de información hídrica.
El proyecto diferencia además entre el consumo doméstico y la agricultura familiar, que quedarían exentos de pago, y el aprovechamiento empresarial con fines comerciales, sujeto a un canon. Para este último se plantea una aplicación gradual durante siete años: comenzaría con el 10% del monto establecido hasta alcanzar el 100% a partir del séptimo año. Los recursos obtenidos serían destinados, entre otros objetivos, a recuperación de bosques en cuencas y sistemas de tratamiento de aguas residuales.
Pero la propuesta ya enfrenta resistencia del sector privado. El CACIF sostiene que no fue tomado en cuenta durante su elaboración y ha cuestionado aspectos de su contenido, particularmente el papel otorgado a las municipalidades. El sector empresarial ha solicitado que la Comisión de Ambiente abra mesas técnicas para discutir modificaciones antes de que la iniciativa continúe avanzando.
La iniciativa incorpora igualmente asuntos que previsiblemente generarán una discusión intensa. Reconoce el derecho humano al agua y establece consultas previas para proyectos de gran impacto en territorios indígenas, entre ellos hidroeléctricas y minería. Según el texto presentado, si después del proceso de consulta no existe acuerdo, el proyecto correspondiente no podría ser autorizado.
Orantes se había separado temporalmente de su curul en abril de 2024 para incorporarse al gabinete. Ahora pasará de haber participado en la construcción de la propuesta desde el Ejecutivo a intervenir en su discusión desde el Legislativo, mientras el MARN continúa promoviendo públicamente la iniciativa. El Gobierno todavía no ha anunciado quién asumirá definitivamente la cartera después de su salida.
El movimiento introduce así una dimensión política adicional alrededor de la Ley de Aguas. La experiencia acumulada por Orantes en el MARN puede convertirla en una voz relevante durante el debate, pero también la vincula directamente con una propuesta que ya genera objeciones y deberá atravesar negociación, modificaciones y búsqueda de votos. Su regreso ocurre cuando la discusión deja el terreno técnico del Ejecutivo y entra en el espacio donde finalmente se decidirá su futuro: un Congreso en el que los consensos alrededor del agua han resultado históricamente difíciles de construir.

