El Ministerio de la Defensa confirmó la muerte del soldado de Primera Especialista Nicolás Felipe Ordóñez Canto, integrante de la Brigada Humanitaria y de Rescate del Ejército, quien había desaparecido mientras participaba en las operaciones para recuperar a las víctimas del accidente aéreo ocurrido en San Miguel Pochuta, Chimaltenango. Su cuerpo fue localizado después de varios días de búsqueda en una zona montañosa donde las condiciones climáticas y el terreno dificultaron el acceso de los equipos de emergencia.
Ordóñez Canto formaba parte del operativo desplegado tras el accidente de la aeronave Beechcraft V35 Bonanza, matrícula TG-PIP, ocurrido el viernes 3 de julio cerca de la aldea Unión Victoria. La avioneta había despegado del Aeropuerto Internacional La Aurora con destino a una finca en Santa Bárbara, Suchitepéquez, pero posteriormente se activó su transmisor de localización de emergencia, lo que dio inicio a las operaciones de búsqueda.
La aeronave fue encontrada en una zona montañosa de difícil acceso, a unos 2 mil 500 metros sobre el nivel del mar, donde decenas de integrantes del Ejército, Bomberos Voluntarios y otras instituciones participaron en la búsqueda, recuperación y extracción de las víctimas. Durante las labores fueron recuperados inicialmente los cuerpos de Javier Luengo Delgado y Juan José Barrera, mientras la tercera víctima del accidente fue localizada después de más de 48 horas de operaciones.
Paralelamente, el Ejército informó que uno de sus rescatistas permanecía desaparecido. El lunes 6 de julio las autoridades comunicaron que habían logrado ubicar el punto donde se encontraba el soldado, pero los equipos no podían llegar hasta él debido al mal tiempo, lo accidentado del terreno y la complejidad del área. En ese momento, su estado de salud todavía era desconocido y el despliegue fue reforzado para intentar alcanzarlo.
Finalmente, el Ministerio de la Defensa confirmó el hallazgo sin vida de Ordóñez Canto. La institución no precisó las circunstancias exactas de su muerte y señaló que corresponderá a las autoridades competentes establecer oficialmente las causas del fallecimiento. El Ejército expresó sus condolencias a la familia, amigos y compañeros del militar y destacó su participación en las labores de rescate.
Mientras concluyen las operaciones en la montaña, especialistas de la Unidad de Investigación de Accidentes e Incidentes Aéreos de la Dirección General de Aeronáutica Civil continúan recopilando evidencias para determinar qué provocó la caída de la avioneta. El accidente y el posterior operativo dejan un saldo de cuatro fallecidos: los tres ocupantes de la aeronave y un integrante del equipo enviado a recuperar sus cuerpos, una tragedia agravada por las extremas dificultades de acceso al lugar del siniestro.

