Ministro colombiano bajo presión por viaje tras el terremoto

El ministro de Vivienda de Colombia, Jaime Andrés Beltrán, enfrenta crecientes pedidos de renuncia después de conocerse que pasó parte del fin de semana en Santa Marta, mientras el país continúa afrontando las consecuencias del devastador terremoto ocurrido hace una semana. La polémica golpea a uno de los funcionarios con mayor responsabilidad directa en la reconstrucción, apenas diez días después de la llegada al poder del presidente Abelardo de la Espriella.

Beltrán había recorrido varias de las ciudades afectadas para evaluar los daños y anunciar las primeras medidas de recuperación, pero durante el fin de semana viajó a Santa Marta para asistir a una boda y posteriormente fue visto junto a su esposa en un hotel de la ciudad caribeña. Su ausencia coincide con una fase crítica para determinar las necesidades de vivienda y organizar la respuesta del Estado, lo que ha convertido un desplazamiento de carácter privado en un problema político para el nuevo Gobierno.

La dimensión de la tragedia explica la intensidad de las críticas. El terremoto deja hasta el momento cerca de 300 fallecidos, más de 200 desaparecidos y 127 mil 608 viviendas afectadas, de las cuales 26 mil 392 quedaron destruidas. También se contabilizan 197 edificios colapsados, mientras continúan las labores de búsqueda, atención a los damnificados y evaluación de los daños.

Antes de que estallara la controversia, el Ministerio de Vivienda había presentado la estrategia “Juntos reconstruimos la patria”, integrada en el denominado Plan Milagro de Reconstrucción. El programa contempla inicialmente diagnosticar los inmuebles afectados para determinar cuáles pueden ser reparados o rehabilitados y avanzar posteriormente hacia las intervenciones. El episodio coloca ahora bajo presión política una estrategia que deberá responder a las necesidades habitacionales de decenas de miles de familias.

Las críticas han llegado desde diferentes sectores políticos, incluidos aliados del Ejecutivo. La representante Cathy Juvinao, de Alianza Verde, consideró que el episodio debería provocar la salida del ministro, mientras el senador Jota Pe Hernández calificó su conducta de “indolente”. El senador Andrés Forero, del Centro Democrático, habló de “desatino” y “falta de criterio”. Los cuestionamientos se concentran en la responsabilidad política del titular de Vivienda en un momento en que su cartera ocupa un papel central en la respuesta a la emergencia.

Hasta este lunes, ni el presidente De la Espriella ni el propio Beltrán se habían pronunciado públicamente sobre la controversia. El silencio aumenta la presión sobre un Ejecutivo que apenas comienza su gestión y cuya capacidad para administrar la emergencia está siendo puesta a prueba desde sus primeros días.

Beltrán deberá comparecer este martes ante la Cámara de Representantes en un debate de control político sobre las medidas adoptadas por el Ministerio de Vivienda frente al terremoto. La citación había sido acordada antes de conocerse su viaje a Santa Marta, pero la controversia previsiblemente se incorporará a los cuestionamientos y puede convertir la comparecencia en una prueba política para su continuidad.

El caso trasciende así la polémica por un viaje de fin de semana. Beltrán es precisamente el ministro encargado de conducir una parte esencial de la reconstrucción, y cualquier deterioro de su autoridad puede afectar la credibilidad de una estrategia que requerirá coordinación, recursos y rapidez. Para el Gobierno, la cuestión inmediata será determinar si el episodio puede cerrarse con explicaciones políticas o termina comprometiendo la permanencia del funcionario al frente de Vivienda.

El ministro de Viviend

Compartir

Leer más

Recomendado