Una nueva controversia se abrió entre el Ministerio de Gobernación (Mingob) y el Ministerio Público (MP), luego de que las autoridades de seguridad aseguraran que la Fuerza Vulcano del Buró Federal de Investigaciones (FBI) abandonó Guatemala a finales de 2025 debido a la falta de apoyo institucional para continuar la búsqueda de los pandilleros que escaparon de la cárcel de máxima seguridad Fraijanes II.
Según el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, el grupo especializado llegó al país en noviembre de 2025 tras una solicitud de las autoridades guatemaltecas para reforzar la localización y captura de los integrantes del Barrio 18 que permanecen prófugos luego de la fuga registrada en el centro penitenciario. El equipo estaba integrado por agentes del FBI y fiscales estadounidenses que buscaban coordinar allanamientos, órdenes de captura y otras diligencias judiciales necesarias para avanzar en las investigaciones.
Sin embargo, el funcionario afirmó que los investigadores estadounidenses no encontraron la colaboración esperada por parte del Ministerio Público, encabezado entonces por María Consuelo Porras. De acuerdo con Villeda, los integrantes de la Fuerza Vulcano sostuvieron acercamientos con fiscales guatemaltecos para coordinar acciones operativas, pero las gestiones no prosperaron, dificultando la obtención de órdenes de allanamiento y captura indispensables para continuar la persecución de los fugitivos.
La acusación adquiere relevancia porque involucra directamente a una de las mayores crisis de seguridad registradas durante el último año. La fuga de 20 integrantes del Barrio 18 de la prisión Fraijanes II provocó una fuerte sacudida dentro del Sistema Penitenciario y expuso presuntas fallas de control en uno de los centros considerados de máxima seguridad del país. Ocho meses después del caso, todavía permanecen prófugos 11 reclusos considerados de alta peligrosidad.
Villeda aseguró que la falta de coordinación llevó a los investigadores estadounidenses a retirarse del país en diciembre de 2025, con la expectativa de regresar cuando existieran mejores condiciones de cooperación interinstitucional. El ministro sostuvo que combatir estructuras criminales de esta magnitud resulta especialmente complejo sin el acompañamiento del Ministerio Público, institución responsable de promover las acciones judiciales necesarias para ejecutar capturas y allanamientos.
El señalamiento representa uno de los cuestionamientos más directos formulados por una autoridad del Ejecutivo contra la gestión de Consuelo Porras en materia de cooperación internacional para combatir el crimen organizado. Aunque el MP no había emitido una respuesta pública al cierre de esta edición, las declaraciones reavivan las tensiones que han marcado la relación entre diversas instituciones del Estado y la Fiscalía General en los últimos años.
El ministro también informó que recientemente sostuvo reuniones con representantes del FBI en Estados Unidos y que, según los compromisos alcanzados, la Fuerza Vulcano volverá a Guatemala durante julio para retomar las labores de búsqueda y captura de los prófugos. El retorno estaría acompañado de una nueva coordinación con las autoridades encargadas de la investigación criminal y de la persecución penal.
La eventual reactivación de la cooperación con el FBI ocurre en un momento en que las autoridades mantienen abierta la investigación sobre la fuga de Fraijanes II, considerada uno de los episodios más graves para el sistema penitenciario en los últimos años. La recaptura de los 11 pandilleros que aún permanecen prófugos será una prueba tanto para las capacidades de investigación del Estado como para la coordinación entre las instituciones responsables de combatir las estructuras criminales que operan dentro y fuera de las cárceles guatemaltecas.

