El Senado de México ratificó este miércoles a Roberto Velasco como nuevo canciller, en una decisión que llega en un momento delicado para la política exterior mexicana y en medio de desafíos regionales vinculados a Estados Unidos, migración y comercio.
La votación confirmó la designación impulsada por el Ejecutivo, colocando a Velasco al frente de la Secretaría de Relaciones Exteriores en un contexto marcado por la revisión del T-MEC, la presión migratoria y las tensiones diplomáticas que han marcado la relación bilateral en los últimos meses.
Durante su comparecencia, Velasco dejó clara una línea diplomática firme al advertir que México no cederá en materia de soberanía frente a Estados Unidos, subrayando que la cooperación bilateral debe basarse en el respeto mutuo y la no injerencia, una postura que anticipa una política exterior más definida en temas sensibles como migración, seguridad y comercio. Se pronunció sobre la crisis de desapariciones en México, afirmando que las familias de personas desaparecidas tienen “todo nuestro compromiso”, en una señal política hacia uno de los temas más sensibles del país.
El nuevo canciller, quien anteriormente se desempeñaba como subsecretario para América del Norte, asume el cargo con experiencia directa en la relación con Washington, lo que lo coloca en una posición clave para gestionar los temas más sensibles de la agenda bilateral, especialmente en un momento en el que la relación con Estados Unidos se mantiene bajo presión política.
La designación ocurre en un escenario geopolítico complejo, donde México enfrenta retos vinculados a seguridad fronteriza, comercio regional y cooperación económica, mientras el gobierno busca mantener una relación estable con Washington sin comprometer su margen de decisión política.
La ratificación de Velasco también refleja la intención del gobierno mexicano de reforzar su política exterior con una línea de defensa de la soberanía nacional, en un momento en el que la relación con Estados Unidos se convierte nuevamente en uno de los ejes centrales de la agenda diplomática del país.

