La selección de México aseguró su clasificación a la fase eliminatoria del Mundial 2026 tras derrotar 1-0 a Corea del Sur en Guadalajara, un resultado que le permite sumar seis puntos en el Grupo A y quedar muy cerca de concluir la primera fase como líder de su sector. El conjunto dirigido por Javier Aguirre volvió a mostrar solidez defensiva, aunque también dejó algunas interrogantes sobre su capacidad ofensiva de cara a los cruces decisivos.
El partido enfrentaba a dos selecciones que habían debutado con victoria en el torneo y que llegaban con opciones de asegurar anticipadamente su pase a la siguiente ronda. México había vencido a Sudáfrica en la jornada inaugural, mientras Corea del Sur superó a República Checa, por lo que el choque en Guadalajara era considerado determinante para definir el rumbo del grupo.
Durante gran parte del encuentro, el equipo mexicano encontró dificultades para romper la organización defensiva del conjunto asiático. La primera mitad transcurrió con pocas oportunidades claras y momentos de tensión entre la afición local, que esperaba una actuación más contundente de los anfitriones. Corea del Sur logró equilibrar varios pasajes del juego y puso a prueba a la defensa mexicana con rápidas transiciones ofensivas.
La diferencia llegó en el segundo tiempo gracias a Luis Romo, quien aprovechó un error del guardameta surcoreano Kim Seung-gyu para marcar el único gol de la noche. El mediocampista mexicano capitalizó una jugada que terminó inclinando un partido cerrado y de escasas oportunidades, permitiendo a México tomar el control del marcador y administrar la ventaja durante el tramo final.
Pese al tanto recibido, el portero coreano evitó una derrota más amplia con varias intervenciones decisivas. Del otro lado, el arquero mexicano Raúl Rangel volvió a convertirse en figura al sostener la ventaja con una atajada clave en los minutos finales, manteniendo su portería sin goles por segundo partido consecutivo en el campeonato.
La victoria tiene un valor especial para el conjunto mexicano porque le garantiza disputar la siguiente ronda en territorio nacional. Según la proyección del torneo, el equipo jugará los dieciseisavos de final en el Estadio Azteca el próximo 30 de junio, una ventaja significativa en términos deportivos y anímicos al contar con el respaldo masivo de su afición.
Aunque el triunfo por 1-0 sobre Corea del Sur fortalece la posición de México en el Mundial, el rendimiento mostrado deja algunas interrogantes. El equipo de Aguirre ha conseguido dos victorias consecutivas y mantiene su arco invicto, pero continúa mostrando dificultades para generar peligro constante ante rivales bien organizados. Con la fase eliminatoria cada vez más cerca, la selección anfitriona deberá elevar su nivel si pretende consolidarse como una de las protagonistas del torneo.

