Lionel Messi alcanzó un nuevo hito en su carrera al marcar su gol número 900 como profesional, durante el partido entre Inter Miami y Nashville SC por la Concacaf Champions Cup, en la vuelta de los octavos de final.
Con esta anotación, el delantero argentino queda a solo 100 goles de la barrera de los 1,000, una cifra histórica que comienza a perfilarse como un objetivo alcanzable en la recta final de su carrera.
El recorrido hasta esa marca refleja una progresión sostenida a lo largo de casi dos décadas. Messi alcanzó sus primeros 100 goles en la temporada 2009-2010 con el FC Barcelona, y desde entonces fue superando escalones clave: 200 en 2011, 300 en 2012-2013, 400 en 2014-2015 y 500 en 2015-2016.
La cifra siguió creciendo con regularidad: 600 goles en 2017-2018, 700 en 2019-2020 y 800 en 2023, este último con la selección argentina en un amistoso.
El desglose de su producción refleja su impacto en distintos equipos: 672 goles con el Barcelona, 32 con el PSG, 81 con Inter Miami y 115 con la selección argentina.
Más allá de la cifra, el dato añade contexto al debate histórico: Messi alcanzó los 900 goles en 1,142 partidos, menos que Cristiano Ronaldo, lo que refuerza su eficiencia goleadora en la comparación directa.
El siguiente objetivo ya está sobre la mesa. A sus 38 años, con actividad vigente tanto a nivel de club como de selección, la carrera hacia los 1,000 goles deja de ser una proyección lejana y empieza a perfilarse como un objetivo real.

