Un ataque armado ocurrido este domingo 2 de agosto dentro del Centro de Detención Preventiva para Hombres Anexo B, en la zona 18, dejó muertos a Carlos Roberto Ortiz Romero, alias “Gorgojo”, señalado como un operador de la Mara Salvatrucha (MS-13), y a su esposa, quien se encontraba de visita. Un guardia del Sistema Penitenciario también resultó herido durante el incidente.
Según la Dirección General del Sistema Penitenciario (DGSP), el guardia resultó herido cuando reaccionó para repeler el ataque. Tras el doble asesinato, las autoridades activaron los protocolos de seguridad, realizaron una requisa e identificaron y aislaron a privados de libertad presuntamente involucrados, quienes deberán ser puestos a disposición de las autoridades.
La muerte de “Gorgojo” golpea a una figura que las investigaciones situaban en el centro de una violenta disputa por el control del narcomenudeo en la capital. Un informe de la PNC atribuyó a su estructura 42 muertes y 17 heridos en 59 ataques armados durante 2025, principalmente en las zonas 3, 7 y 10. Los investigadores lo describían como uno de los operadores más violentos de la MS-13 en la ciudad.
Ortiz Romero también fue vinculado por investigadores con la desaparición de cinco hombres que acudieron a un club nocturno de la zona 9 el 5 de enero de 2024. Las pesquisas lo señalaron como quien habría ordenado las ejecuciones, mientras los cuerpos habrían sido posteriormente disueltos en ácido en el barrio El Gallito. El caso quedó relacionado con la disputa entre la MS-13, el Barrio 18 y la estructura conocida como Los Caradura.
“Gorgojo” fue capturado el 6 de febrero de 2024, durante una operación de la PNC y el Ministerio Público que incluyó allanamientos en Guatemala, Mixco y San Marcos. Fue detenido en Colinas de Minerva III, zona 11 de Mixco, junto con otros presuntos integrantes de la estructura que lideraba. Enfrentaba señalamientos por conspiración para el comercio, tráfico y almacenamiento ilícito, conspiración para el asesinato y asociaciones delictivas.
Investigaciones posteriores también lo señalaron como sospechoso de haber ordenado desde prisión el asesinato de Francisco Édgar Domínguez Higueros, alias “Paco”, dirigente de Los Caradura, dentro de una pugna criminal que habría provocado nuevos enfrentamientos por territorio y control del narcomenudeo. Las autoridades deberán establecer ahora si el asesinato de “Gorgojo” está relacionado con esas disputas.
El doble crimen vuelve además a colocar bajo presión al Sistema Penitenciario. Un reo de alto perfil fue asesinado, su esposa murió mientras lo visitaba y un guardia resultó herido al intentar responder al ataque. La investigación tendrá que esclarecer no solo quién ordenó el crimen, sino una cuestión especialmente delicada: cómo fue posible ejecutar un ataque armado dentro de una prisión que se encontraba bajo custodia del Estado.

