Guatemala, junio de 2026. La inocuidad de los alimentos es una herramienta clave para prevenir enfermedades y proteger la salud. Cada año, unos 600 millones de personas enferman en el mundo por alimentos contaminados y más de 420.000 mueren por esa causa. Esa carga puede bajar con vigilancia, regulación y gestión de riesgos.
En el Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos 2026, Guatemala reafirmó su compromiso con la vigilancia sanitaria, la regulación y las decisiones basadas en evidencia. La actividad la organizó el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), por medio de la Dirección de Inocuidad y el Comité Nacional del Codex Guatemala, con el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), la OPS/OMS, la FAO y el OIRSA.
El lema mundial fue “De la carga a las soluciones: alimentos inocuos en todas partes”. Los participantes insistieron en sistemas de información, vigilancia y análisis de riesgos para prevenir y controlar las enfermedades transmitidas por alimentos.
El Codex Alimentarius —normas de la FAO y la OMS— protege al consumidor y ordena el comercio. Sirve de referencia para que los países endurezcan sus sistemas nacionales, regulen con ciencia y respondan mejor a los riesgos.

La Dra. Alma Morales Salinas, representante de la OPS/OMS en Guatemala, subrayó que la inocuidad es prioridad de salud pública. A través de PANAFTOSA, la OPS/OMS acompaña el Codex Guatemala: el Plan Estratégico 2025-2030, la coordinación nacional, la inspección basada en riesgo y herramientas para sistemas más seguros y sostenibles. También impulsa el intercambio regional y la articulación entre salud, agricultura y regulación, del campo a la mesa.
Garantizar alimentos inocuos exige a productores, industria, autoridades, organismos internacionales y consumidores. Es una responsabilidad compartida y una inversión en salud, bienestar y desarrollo sostenible.
