Israel anunció que tomará el control militar del sur de Líbano hasta el río Litani, en una decisión que supone ocupar aproximadamente el 10% del territorio libanés y establecer una zona de seguridad para frenar los ataques de Hezbolá, según confirmó el ministro de Defensa israelí, Israel Katz.
El plan implica el control de una franja ubicada unos 30 kilómetros al norte de la frontera israelí, donde se encuentran decenas de municipios y donde viven cientos de miles de personas, muchas de las cuales podrían verse obligadas a desplazarse si la operación se consolida.
Las autoridades israelíes sostienen que la medida busca crear una “zona de seguridad” permanente para proteger a las comunidades del norte de Israel frente a los ataques de Hezbolá, mientras el grupo chií calificó la decisión como una “amenaza existencial” y prometió resistir cualquier ocupación.
El anuncio se produce en medio de una intensificación de los bombardeos israelíes y del deterioro de la situación humanitaria en el sur del Líbano, donde en las últimas semanas se han reportado más de mil muertos y amplios desplazamientos de población, elevando el riesgo de una escalada regional más amplia.
La decisión también reabre el temor a una ocupación prolongada similar a la que Israel mantuvo en el sur del Líbano entre 1982 y 2000, en un contexto donde la misión de paz de la ONU y los esfuerzos diplomáticos internacionales enfrentan crecientes dudas sobre su eficacia para contener el conflicto.

