Guatemala mantiene perspectivas económicas favorables para los próximos dos años. Durante los talleres de Planificación y Presupuesto Abierto 2027, autoridades del Gobierno, el Banco de Guatemala (Banguat) y la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) presentaron proyecciones que apuntan a un crecimiento económico de 4.1% para 2026 y de 4% para 2027, cifras que ubicarían al país por encima del promedio previsto para América Latina y gran parte de Centroamérica.
Las estimaciones oficiales prevén que la economía guatemalteca continúe impulsada por la fortaleza de la demanda interna, el flujo sostenido de remesas familiares, la estabilidad macroeconómica y el desempeño de sectores como comercio, servicios, construcción e industria. El presidente del Banguat, Álvaro González Ricci, ha señalado que la resiliencia de la economía nacional ha permitido mantener expectativas de crecimiento superiores a las de varios países de la región.
Uno de los datos más relevantes corresponde a la recaudación tributaria proyectada para 2027. Según las cifras presentadas por la SAT, el Estado espera captar Q131 mil 635.9 millones, equivalentes a más de US$17 mil millones, lo que representaría un nuevo récord histórico para las finanzas públicas sin necesidad de aprobar aumentos de impuestos.
Las autoridades sostienen que este incremento estaría respaldado por el crecimiento económico, mejoras en la administración tributaria, controles contra la evasión fiscal y una mayor formalización de actividades productivas. La meta forma parte de la planificación presupuestaria del próximo ejercicio fiscal y servirá como base para definir la inversión pública y el financiamiento de programas gubernamentales.
Otro indicador que respalda el optimismo oficial es el comportamiento de la actividad económica. De acuerdo con datos del Banguat, el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) registró un crecimiento acumulado de 4.5% hasta abril de 2026, reflejando un desempeño dinámico de distintos sectores productivos pese a la incertidumbre internacional.
Las proyecciones también contemplan un escenario de estabilidad en los precios. El banco central estima una inflación de 3.75% para finales de 2026 y de 4% para 2027, nivel que coincide con el valor central de la meta establecida por la autoridad monetaria. Este comportamiento contribuiría a mantener el poder adquisitivo y la confianza de consumidores e inversionistas.
Sin embargo, las autoridades reconocen que el panorama no está exento de riesgos. Entre los principales factores de preocupación figuran la volatilidad de los precios internacionales del petróleo, las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, una posible desaceleración de la economía mundial y eventuales afectaciones al comercio internacional. Estos elementos podrían impactar tanto el crecimiento como las finanzas públicas durante los próximos años.
A pesar de esos desafíos, Guatemala continúa mostrando indicadores macroeconómicos relativamente sólidos frente al entorno regional. Mientras organismos internacionales prevén una expansión moderada para América Latina, las autoridades nacionales consideran que el país cuenta con condiciones para sostener un crecimiento cercano al 4%, fortalecer la recaudación tributaria y mantener la estabilidad económica de cara a 2027.

