Guatemala reforzó su apoyo al pueblo venezolano tras los devastadores terremotos que sacudieron el norte de Venezuela. El Ministerio de Relaciones Exteriores (Minex) informó que el Gobierno puso a disposición de ese país dos equipos especializados de búsqueda y rescate urbano (USAR-GUA 11), integrados por 50 rescatistas cada uno, además de sus respectivos binomios caninos, para apoyar las labores de localización y rescate de víctimas entre las estructuras colapsadas.
La asistencia, coordinada con la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), estará disponible en caso de que las autoridades venezolanas soliciten formalmente el apoyo internacional. La Cancillería también reiteró su solidaridad con el pueblo venezolano y confirmó que, hasta el momento, no existe registro de ciudadanos guatemaltecos fallecidos o afectados por la emergencia.
A la respuesta oficial se suma la iniciativa de la Asociación de Venezolanos en Guatemala (ASOVEGUA), que mantiene una campaña de recolección de medicamentos e insumos médicos para enviarlos a las zonas afectadas mediante un puente logístico internacional, con el objetivo de apoyar la atención de miles de damnificados.
Mientras tanto, el balance de víctimas por los dos terremotos continúa aumentando de forma acelerada. Las autoridades venezolanas elevaron a 920 el número de fallecidos y confirmaron 3,360 personas heridas, mientras los equipos de rescate mantienen una intensa búsqueda de sobrevivientes entre edificios colapsados. Los organismos de socorro advierten que la cifra de muertos podría seguir creciendo conforme avanzan las labores de recuperación.
La emergencia se concentra principalmente en La Guaira, Caracas, Carabobo y Aragua, donde barrios enteros permanecen devastados tras el doble sismo de magnitudes 7.2 y 7.5. Solo en La Guaira han colapsado más de 100 edificios, mientras cientos de viviendas presentan daños estructurales que impiden el regreso de sus habitantes.
Las autoridades informaron que 157 personas permanecen desaparecidas y 172 continúan atrapadas entre los escombros, lo que mantiene activas las operaciones de búsqueda, aunque las posibilidades de hallar sobrevivientes disminuyen con el paso de las horas. Más de 11,500 efectivos, apoyados por maquinaria pesada y brigadas especializadas, participan en las tareas de rescate.
El impacto del desastre también se refleja en la infraestructura. Permanecen afectados hospitales, carreteras, redes de electricidad y agua potable, mientras el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía opera con restricciones por los daños sufridos. Las autoridades mantienen vigente el estado de emergencia nacional y han limitado el acceso a algunas de las zonas más golpeadas para facilitar las labores de rescate.
La tragedia ha provocado una amplia movilización internacional. Al menos 17 países, junto con organismos de las Naciones Unidas, han enviado o preparan el envío de equipos de rescate, hospitales de campaña, maquinaria especializada y ayuda humanitaria. Aunque los trabajos continúan sin descanso, el balance sigue siendo provisional y podría aumentar en los próximos días debido a la existencia de personas desaparecidas y de decenas de estructuras aún sin inspeccionar, lo que mantiene la expectativa de que el número de víctimas continúe en aumento.

