La Junta Monetaria decidió mantener en 3.50 % la tasa de interés líder de política monetaria, una medida que busca preservar estabilidad económica en medio de un escenario internacional marcado por volatilidad financiera, tensiones geopolíticas y presiones inflacionarias derivadas del aumento en los precios internacionales del petróleo.
La decisión fue tomada por unanimidad durante la cuarta revisión monetaria del año, luego de que las autoridades del Banco de Guatemala analizaran el comportamiento de la inflación, el crecimiento económico y los riesgos externos que podrían impactar la economía nacional durante el segundo semestre de 2026.
Uno de los factores que más pesó en la discusión fue el incremento del precio internacional del petróleo, impulsado por el conflicto geopolítico en Oriente Medio y las restricciones sobre la oferta energética mundial. Según el Banco de Guatemala, este fenómeno ya empieza a trasladarse hacia precios internos de combustibles, transporte y otros productos de consumo.
En este contexto, también aumenta la presión sobre las finanzas públicas debido al subsidio estatal a los combustibles. Datos del Ministerio de Energía y Minas (MEM) indican que el monto destinado al subsidio de diésel y gasolinas durante apenas tres semanas ya asciende a Q604.4 millones, mientras que los Q2 mil millones aprobados podrían agotarse antes del plazo previsto de tres meses si los precios internacionales continúan elevados.
Datos oficiales muestran que el ritmo inflacionario pasó de 0.96 % en enero a 3.24 % en abril, aunque todavía se mantiene dentro de la meta establecida por la Junta Monetaria, fijada en 4 % con un margen de un punto porcentual hacia arriba o abajo.
El presidente del Banco de Guatemala y de la Junta Monetaria, Álvaro González Ricci, afirmó que la medida responde a un análisis integral de riesgos internos y externos, señalando que la economía guatemalteca mantiene indicadores positivos de crecimiento pese al deterioro del entorno internacional.
Las autoridades monetarias consideran que Guatemala continúa mostrando resiliencia macroeconómica, respaldada por crecimiento del consumo interno, remesas familiares, crédito bancario y actividad económica de corto plazo. Las proyecciones oficiales mantienen un crecimiento económico para 2026 dentro de un rango entre 3.1 % y 5.1 %.
Sin embargo, la Junta Monetaria reconoció que el panorama internacional se ha vuelto más incierto debido a conflictos geopolíticos, desaceleración económica global y tensiones comerciales impulsadas por políticas proteccionistas desde Estados Unidos. El Banco de Guatemala advirtió que una prolongación de estas condiciones podría generar mayores presiones inflacionarias importadas durante los próximos meses.
Por ahora, mantener la tasa líder en 3.50 % busca enviar una señal de estabilidad al sistema financiero y evitar movimientos bruscos en tasas de interés bancarias, créditos y financiamiento. La próxima revisión monetaria quedó programada para junio, en un contexto donde la evolución del petróleo, la inflación internacional y el creciente costo de los subsidios energéticos seguirán marcando el rumbo de la política económica guatemalteca.

