Guatemala se mantiene con los combustibles más caros de Centroamérica, una tendencia que comienza a reflejarse en el transporte, el turismo y el costo de vida. Los precios más altos se registran tanto en gasolina regular, superior y especialmente en diésel, lo que amplía el impacto económico en distintos sectores productivos.
Según la comparación regional, la gasolina regular en Guatemala alcanza los USD 5.14 por galón, por encima de países vecinos como El Salvador con USD 3.84, Honduras con USD 4.00 y Panamá con USD 4.03. Incluso Nicaragua y Costa Rica, que presentan valores más altos, se mantienen por debajo con USD 4.92 y USD 4.96 respectivamente. México, con USD 5.03, se acerca a Guatemala, pero sin superarlo en este tipo de combustible.
En gasolina superior, Guatemala registra USD 5.25 por galón, superando nuevamente a la mayoría de países de la región. Costa Rica se aproxima con USD 5.18 y Nicaragua con USD 5.03, mientras Honduras reporta USD 4.82, Panamá USD 4.33 y El Salvador USD 4.08. México presenta el precio más alto en este tipo de combustible con USD 5.90, aunque el promedio regional continúa por debajo del valor guatemalteco.
La mayor diferencia se observa en diésel, donde Guatemala alcanza USD 5.55 por galón, el precio más alto de la región. El contraste es significativo frente a El Salvador con USD 3.77, Honduras con USD 4.08, Costa Rica con USD 4.31 y Nicaragua con USD 4.46. Panamá reporta USD 4.58, mientras México registra USD 5.87, también entre los más elevados.
El precio del diésel resulta especialmente sensible, ya que es el combustible más utilizado por transporte de carga, buses y logística. Esto significa que el encarecimiento impacta directamente en alimentos, productos básicos y servicios, generando un efecto en cadena en la economía.
El contexto cobra relevancia con la cercanía de la Semana Santa, uno de los periodos de mayor movilidad del año. Los combustibles más caros en Guatemala elevan el costo de viajes, transporte turístico y distribución de productos, en un momento en que el país se posiciona como el mercado con mayor presión en precios de combustibles en Centroamérica.

