Guatemala deberá duplicar su red eléctrica para sostener el crecimiento

Guatemala tendrá que duplicar su infraestructura de transporte de energía eléctrica durante los próximos 20 años para responder al crecimiento de la demanda nacional, advirtió este jueves Juan Jacobo Rodríguez, vicepresidente de la Asociación Guatemalteca de Transportistas de Electricidad (AGTE).

Según el dirigente del sector, el país enfrenta un incremento sostenido en el consumo de energía impulsado por el crecimiento poblacional, la expansión urbana, el desarrollo industrial y una mayor utilización de sistemas de climatización, factores que están elevando la presión sobre la red eléctrica nacional.

Rodríguez explicó que el principal reto no será únicamente generar más electricidad, sino garantizar que la infraestructura de transmisión tenga la capacidad suficiente para transportar esa energía hacia los centros de consumo. De lo contrario, podrían surgir limitaciones que afecten la confiabilidad y eficiencia del sistema.

Para responder a esa demanda, el sector considera necesaria una expansión significativa de las líneas de transmisión y de las subestaciones eléctricas en distintas regiones del país. Entre los proyectos contemplados figura la tercera fase del Plan de Expansión del Sistema de Transporte, conocida como PET-3, que busca fortalecer la cobertura y capacidad de la red nacional.

La advertencia llega en un contexto de crecimiento constante del consumo energético. Durante los últimos años, Guatemala ha registrado máximos históricos de demanda eléctrica, una tendencia que especialistas atribuyen tanto al dinamismo económico como al aumento de las temperaturas y a la expansión de actividades productivas que requieren mayor suministro energético.

El desafío tiene implicaciones directas para la competitividad del país. La disponibilidad de infraestructura eléctrica se ha convertido en un elemento clave para atraer inversiones, facilitar la instalación de nuevas industrias y garantizar condiciones adecuadas para el desarrollo económico.

Además de atender el crecimiento de la demanda, la ampliación de la red permitiría integrar nuevos proyectos de generación renovable y fortalecer la capacidad del sistema para responder a las necesidades energéticas de las próximas décadas.

Para el sector eléctrico, la discusión ya no es si la red debe crecer, sino la velocidad con la que deberán ejecutarse las inversiones necesarias para evitar que la infraestructura se convierta en un obstáculo para el desarrollo económico y la expansión productiva de Guatemala.

Compartir

Leer más

Recomendado