El presidente del Banco de Guatemala (Banguat), Álvaro González Ricci, destacó los resultados de la reciente evaluación realizada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), la cual concluyó con una valoración positiva sobre el desempeño de la economía guatemalteca y la solidez de sus principales indicadores macroeconómicos. La revisión forma parte de las consultas periódicas que el organismo internacional realiza a sus países miembros para evaluar la estabilidad económica y financiera.
Según explicó González Ricci, la misión técnica del FMI reconoció que Guatemala mantiene fundamentos económicos sólidos, respaldados por una inflación bajo control, estabilidad cambiaria, un sistema financiero resiliente y niveles de endeudamiento relativamente bajos en comparación con otros países de la región. El informe también destacó la capacidad de la economía guatemalteca para mantener el crecimiento pese a un contexto internacional marcado por conflictos geopolíticos, presiones inflacionarias y desaceleración económica en varios mercados.
El presidente del Banguat señaló que uno de los aspectos mejor valorados por el organismo fue la estabilidad macroeconómica alcanzada durante los últimos años, una condición que ha permitido al país preservar la confianza de inversionistas y organismos internacionales. Asimismo, resaltó que Guatemala continúa registrando un comportamiento favorable en variables clave como las remesas familiares, las reservas monetarias internacionales y la fortaleza del sistema bancario.
No obstante, el FMI también identificó desafíos estructurales pendientes. Entre ellos figuran la necesidad de aumentar la inversión pública, fortalecer la infraestructura, mejorar la productividad y ampliar las oportunidades de empleo formal. El organismo considera que mantener la estabilidad macroeconómica debe ir acompañado de reformas que permitan acelerar el crecimiento económico y reducir las brechas sociales que aún persisten en el país.
La evaluación se conoce en un momento de creciente incertidumbre internacional, marcado por la volatilidad de los mercados financieros, las tensiones comerciales y los conflictos en Oriente Medio. En ese contexto, el respaldo del FMI es interpretado por las autoridades monetarias como una señal de confianza hacia la conducción económica de Guatemala y una confirmación de que el país mantiene condiciones favorables para enfrentar un entorno global cada vez más complejo.

