El exalcalde del municipio de El Rodeo, San Marcos, Crysthian Omar Escobar Ángel, fue sentenciado a 27 años y tres meses de prisión en Estados Unidos, tras declararse culpable de delitos vinculados al narcotráfico, según informaron autoridades judiciales estadounidenses.
Escobar Ángel, de 48 años, fue condenado por conspiración para fabricar y distribuir más de cinco kilogramos de cocaína, con conocimiento de que la droga sería trasladada hacia territorio estadounidense, de acuerdo con los documentos del proceso.
Escobar Ángel fue alcalde de El Rodeo, San Marcos, entre 2012 y 2016, periodo durante el cual, según la acusación, habría establecido supuestos vínculos con estructuras del narcotráfico que operaban en la región fronteriza entre Guatemala y México.
Según la acusación del Gobierno de Estados Unidos, el exjefe edil supuestamente mantenía contactos con organizaciones como el Cartel de Sinaloa y el Cartel Jalisco Nueva Generación, agrupaciones señaladas por dedicarse a la fabricación y traslado de cocaína, metanfetamina y heroína hacia distintos mercados, incluido el estadounidense.
Las autoridades también indicaron que las investigaciones se remontan a 2015, cuando agentes federales identificaron y comenzaron a seguir una organización de narcotráfico a gran escala, que operaba con una infraestructura sofisticada para transportar grandes cantidades de cocaína desde Colombia, atravesando Centroamérica hasta Estados Unidos.
De acuerdo con el comunicado oficial, la estructura criminal fabricaba y distribuía toneladas de cocaína con destino final en territorio estadounidense, lo que derivó en una investigación de largo alcance que posteriormente vinculó al exalcalde con la red criminal.
El caso fue investigado por la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), cuyas indagaciones derivaron en el proceso judicial y posterior condena en una corte federal estadounidense.
La sentencia fue dictada el 7 de abril de 2026 por el juez federal Amos L. Mazzant, del Tribunal Federal del Distrito Este del estado de Texas, quien impuso una pena de 327 meses de prisión, equivalentes a 27 años y tres meses.
La condena del exalcalde se suma a otros casos de exfuncionarios guatemaltecos procesados por narcotráfico en Estados Unidos, reforzando las preocupaciones sobre la infiltración del crimen organizado en estructuras locales, particularmente en regiones estratégicas para el trasiego de droga.

