La selección de España comenzó su participación en el Mundial de 2026 con un resultado inesperado. La vigente campeona de Europa no pasó del empate sin goles frente a Cabo Verde (0-0) en Atlanta, dejando escapar dos puntos ante una selección que disputa por primera vez una Copa del Mundo y que llegaba al encuentro como clara víctima sobre el papel.
El equipo dirigido por Luis de la Fuente dominó ampliamente la posesión, controló el ritmo del partido y pasó largos tramos instalado en campo rival. Sin embargo, la superioridad territorial nunca se tradujo en eficacia ofensiva, uno de los problemas que más preocupó tras el encuentro. España acumuló ocasiones, pero se encontró con una defensa caboverdiana ordenada y con una destacada actuación del veterano guardameta Vozinha, figura del partido.
Las oportunidades más claras llegaron en los pies de Ferran Torres, Oyarzabal, Cucurella y Rodri, aunque ninguna logró romper el muro de los llamados “Tiburones Azules”, que resistieron con disciplina táctica y sacrificio defensivo. Incluso en los minutos finales, Cabo Verde estuvo cerca de protagonizar una sorpresa aún mayor con varias aproximaciones peligrosas que obligaron a España a mantener la atención hasta el último instante.
Uno de los aspectos más comentados fue la entrada de Lamine Yamal en la segunda mitad. El joven atacante intentó aportar desequilibrio y velocidad al juego español, pero tampoco logró cambiar el rumbo de un partido que se fue espesando conforme avanzaban los minutos. La selección española movió el balón con paciencia, aunque por momentos careció de profundidad y de capacidad para generar ventajas en los metros finales.
Para Cabo Verde, el empate tiene dimensiones históricas. La selección africana disputa su primer Mundial y logró sumar un punto frente a una de las favoritas del torneo, confirmando el crecimiento que ha experimentado durante los últimos años en el fútbol internacional. Su clasificación ya había sido considerada una de las grandes historias del campeonato, y ahora añade un resultado que podría resultar determinante en la lucha por avanzar a la siguiente ronda.
El resultado deja abierto el Grupo H, donde también compiten Uruguay y Arabia Saudí. España estaba llamada a iniciar el torneo con autoridad, pero terminó generando dudas sobre su capacidad para trasladar su dominio a resultados concretos. Aunque el empate no compromete sus aspiraciones, sí incrementa la presión de cara a los próximos compromisos, especialmente ante rivales de mayor exigencia.

