A un año de la primera vuelta de las elecciones generales de 2027, la primera fotografía del escenario electoral comienza a perfilar el regreso de varios de los principales protagonistas de la política guatemalteca. Una encuesta de CID Gallup, divulgada a inicios de junio, coloca a la excandidata presidencial Sandra Torres al frente de la intención de voto con 27 %, seguida por el empresario Carlos Pineda, con 23 %, Roberto Arzú, con 13 %, y la exfiscal general Thelma Aldana, con 7 %. Más allá de los porcentajes, el sondeo confirma que el debate político vuelve a girar en torno a figuras que ya protagonizaron procesos electorales anteriores o que quedaron fuera de recientes contiendas.
Torres, quien ha competido por la Presidencia en tres ocasiones y disputó la segunda vuelta en 2023, vuelve a aparecer como la aspirante con mayor respaldo en un momento en que los partidos apenas comienzan a reorganizarse. Muy cerca figura Carlos Pineda, cuya exclusión de las elecciones de 2023 por decisiones judiciales alteró significativamente aquella contienda y lo convirtió en uno de los actores con mayor expectativa de cara al próximo proceso.
Entre los nombres que reaparecen destaca Roberto Arzú, hijo del fallecido expresidente Álvaro Arzú, quien obtiene 13 % de intención de voto. Arzú fue candidato presidencial en 2019 y concluyó en el quinto lugar, mientras que en 2023 quedó fuera de la competencia tras ser sancionado por campaña anticipada y no cancelar una multa impuesta por el Tribunal Supremo Electoral (TSE). Su apellido continúa teniendo peso en la política nacional, aunque su trayectoria también ha estado marcada por constantes controversias públicas, incluidas diferencias con su hermano, el diputado Álvaro Arzú Escobar.
La encuesta también devuelve al escenario a Thelma Aldana, quien registra 7 % de intención de voto. La exfiscal general, que intentó competir por la Presidencia en 2019 antes de quedar fuera del proceso, permanece en el exilio tras los procesos judiciales impulsados por el Ministerio Público dirigido por Consuelo Porras. Su aparición entre las preferencias refleja que mantiene un nivel de reconocimiento político pese a su prolongada ausencia del país.
Junto a ellos también comienzan a mencionarse otros posibles aspirantes para 2027. Entre ellos figuran el excandidato presidencial Edmond Mulet, vinculado a nuevas estructuras políticas; el diputado Samuel Pérez, una de las principales figuras del oficialismo y del proyecto político Raíces, quien en los últimos meses ha marcado distancia del presidente Bernardo Arévalo; y el presidente del Congreso, Nery Ramos, cuyo nombre continúa apareciendo en especulaciones sobre una eventual candidatura presidencial.
Hasta ahora, el único que ha confirmado públicamente su intención de competir por la Presidencia es el exalcalde de Mixco, Neto Bran, quien anunció que buscará la candidatura por el partido CREO. Con una fuerte presencia en redes sociales y un alto nivel de reconocimiento nacional, Bran se convierte en el primer actor en oficializar sus aspiraciones en una contienda que, aunque todavía no ha sido convocada por el TSE, ya comienza a mover el tablero político guatemalteco.

