EE. UU. sanciona a petrolera estatal cubana

Estados Unidos anunció este jueves nuevas sanciones contra la empresa estatal cubana Unión Cuba-Petróleo (CUPET), en una nueva escalada de la estrategia impulsada por la administración de Donald Trump para incrementar la presión económica sobre el gobierno de Cuba. La medida fue anunciada por el Departamento de Estado, encabezado por Marco Rubio, y se suma a una serie de acciones adoptadas durante las últimas semanas contra entidades y funcionarios vinculados al régimen cubano.

Las sanciones contemplan el bloqueo de activos y restricciones financieras contra CUPET, considerada la principal empresa energética de la isla. Washington sostiene que la compañía forma parte de una estructura estatal que utiliza los recursos energéticos para sostener al aparato gubernamental y de seguridad, mientras que la población enfrenta una profunda crisis marcada por apagones recurrentes y escasez de combustible. Según el Departamento de Estado, la energía ha sido utilizada durante años como una herramienta de control político y beneficio para las élites gobernantes.

La decisión se produce en uno de los momentos más delicados para el sistema energético cubano. La isla atraviesa una crisis prolongada que ha provocado cortes masivos de electricidad, dificultades en el abastecimiento de combustible y afectaciones en sectores clave de la economía. Analistas y especialistas advierten que las nuevas restricciones podrían agravar aún más la situación económica y social que enfrenta la población cubana, especialmente en un contexto de limitada capacidad de generación eléctrica y dependencia de importaciones energéticas.

Las sanciones forman parte de una política de máxima presión que la administración Trump ha intensificado desde comienzos de año. En las últimas semanas, Washington también ha impuesto restricciones contra altos funcionarios cubanos, entidades vinculadas a las Fuerzas Armadas y empresas consideradas estratégicas para el sostenimiento económico del régimen. Además, varias compañías extranjeras han reducido o cancelado operaciones en la isla ante el riesgo de quedar expuestas a sanciones secundarias estadounidenses.

Desde La Habana, las autoridades rechazaron la medida y acusaron a Washington de intentar profundizar las dificultades económicas del país mediante acciones con motivaciones políticas. El gobierno cubano sostiene que el endurecimiento de las sanciones afecta directamente a la población y dificulta la recuperación de sectores esenciales, mientras que Estados Unidos argumenta que la presión económica busca debilitar las estructuras que sostienen al régimen y promover cambios políticos en la isla.

La decisión representa una nueva escalada en la confrontación entre Washington y La Habana y coloca nuevamente al sector energético cubano en el centro de la disputa bilateral. En medio de una de las peores crisis económicas de las últimas décadas, el impacto de las nuevas sanciones podría convertirse en un factor determinante para la ya frágil situación que enfrenta la isla.

Compartir

Leer más

Recomendado