Estados Unidos perdió dos aeronaves militares en pocas horas, después de que Irán derribara un caza F-15 estadounidense sobre su territorio y un segundo avión se estrellara en el golfo Pérsico, en un episodio que intensifica la escalada militar en Oriente Medio.
El primer incidente ocurrió cuando Irán abatió un caza F-15 estadounidense, lo que llevó al Pentágono a activar una operación de búsqueda y rescate para localizar a sus tripulantes. Tras el derribo, uno de los pilotos fue rescatado por fuerzas estadounidenses, mientras un segundo tripulante continúa desaparecido en territorio iraní.
Según reportes difundidos por medios internacionales, autoridades iraníes pidieron a la población “capturar o matar” a los dos pilotos, lo que elevó la tensión y obligó a Estados Unidos a desplegar medios aéreos y operativos de rescate en una zona considerada de alto riesgo.
La búsqueda del piloto desaparecido continúa en el suroeste de Irán, donde helicópteros estadounidenses realizan vuelos a baja altura para intentar su localización antes de que fuerzas iraníes lleguen al área. Medios internacionales también informaron que imágenes difundidas por autoridades iraníes muestran un paracaídas y restos del asiento eyectable, lo que sugiere que el tripulante logró salir del avión antes del impacto, mientras la operación sigue activa en condiciones consideradas de alto riesgo.
Horas después, un segundo caza estadounidense se estrelló en el golfo Pérsico, y su único piloto logró ser rescatado con vida, de acuerdo con información del The New York Times, que citó a funcionarios estadounidenses.
La pérdida de dos aeronaves en menos de 24 horas marca uno de los momentos más delicados del conflicto, en un escenario donde la confrontación continúa intensificándose y aumenta el riesgo de una escalada militar mayor en la región.

